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viernes, 20 de enero de 2012

279.- DE PÉRDIDA ARREGLADA, NADA DE NADA

Pues si, lo que presumía que había sido el arreglo definitivo de la pérdida de aceite de la R100RS por las conexiones del radiador de aceite con el termostato, no había sido un arreglo, y cuando volví a Ronda el sábado me encontré con un pequeño charco bajo la moto y una gota en el tornillo más medial que delataba claramente el origen de la sangría. Suerte que había venido de visita Diegofull y me iba a echar una mano. En principio no nos asustamos, cosas peores hemos visto ya. Seguramente será la junta que no ha asentado bien. Desmontamos y cambiamos juntas. Arrancamos el motor y sale un hilo de aceite. ¿Será que no está bien apretado? Dinamométrica y a su par, no vaya a ser que estemos apretando poco ¡qué va! está muy por encima de su par de apriete y sigue saliendo aceite cuando arrancamos el motor. No queda otra que desmontarlo todo. Vaciamos el aceite y lo reservamos para volver a echarlo, que no tiene ni un kilómetro y no está la cosa como para andar tirando los aceites, y quitamos el termostato y los conectores del radiador. Tras una meticulosa observación a pleno sol y con gafas (Diego lo vio mucho antes que yo, que para eso todavía ve bien) encontramos una grieta en el alojamiento del conector mas medial.


Aunque no se ve muy bien, si la retoco un poco con el ordenador nos sale esto:


¿Cual es el origen de esta rotura? Pues inspeccionado los conectores me encuentro con lo siguiente:


El tornillo de la derecha, que es el que ha provocado la rotura no solo tiene los agujeros mas pequeños que el otro, con lo que eso supone de disminución del flujo de aceite, sino que ademas, tiene dos hilos menos de rosca, con lo que, a igualdad de espesor de las arandelas de estanqueidad se mete más en el termostato y ejerce una fuerza mayor sobre las paredes al no apoyar la superficie roscada, sino la lisa, que quieras que no es un poco más gruesa. Eso,. a lo largo del tiempo ha ocasionado la rotura. Vaya usted a saber cuantos años lleva ahí ese conector y hasta ahora no se ha roto. Bueno, afortunadamente tenía guardado el termostato cuya base de apoyo sobre el cárter se me rompió de manera inexplicable hace una temporada y no tuve más que cambiarlo y avería arreglada en un momento. Por supuesto, cambié el conector por uno que tenía nuevo esperando su turno para ponerlo en la R80ST cuando lo coloque el radiador, que será cuando le toque el cambio de aceite. Volvimos a rellenar el aceite, la bajamos de la mesa y la dejamos fuera para lavarla un poco, que estaba bastante guarra con tanto aceite para fuera y para dentro.
Subimos la R90S de Diegofull y allí lo dejé haciéndole el cambio de aceite mientras yo me dedicaba a vestir de rojo la R65. Obsérvese en la pared del fondo que mi mujer y el propio Diego, en comandilla, se han propuesto convertirme la guarida en un taller de verdad. Según ellos solo le faltaba un calendario con una tía en pelota, y allí que me pusieron uno. Menos mal que no es demasiado explicito que se dice ahora, ordinario que se decía en mi época.



Diego se afanaba en sacar el filtro viejo ¡vaya tomate que lió!


y en limpiar los restos de la junta antigua de la tapa


y yo, mientras tanto acababa de vestir de rojo la R65, que quedó tal que así:




Ya solo le falta ponerle el piloto trasero y los intermitentes nuevos y llevarla a la ITV, pero eso será este sábado próximo.
Diego seguía con los apaños de su R90S: filtro de aire nuevo, y ademas K & N


y filtro de aceite de los que vienen cortados por la mitad. Por cierto, se quejaba de que no se lo hubiesen dado sin cortar, y este le costó Dios y ayuda meterlo, así que para poner el otro habría tenido que desmontar media moto. No hay más que ver unas fotos mas arriba como dejó el filtro viejo para suponer lo que tuvo que liar para sacarlo.



Dejamos el trabajo y nos fuimos al motoclub a tomar una cervecita. Cuando volvimos le hicimos un reglaje de válvulas que no le hacía ninguna falta y un intento de poner el encendido en su sitio, pero con los platinos es francamente difícil, así que optamos porque se llevase la estroboscópica y lo hiciese más tranquilamente en su casa, que el sol empezaba a despedirse por el horizonte y había que volver. La vuelta en la R1100S ¡un gustazo! Me estoy aficionando demasiado a esa moto.

sábado, 20 de marzo de 2010

190.- JORNADA DE NO HACER CASI NADA

Mañana nublada, amenazando lluvia. Me asomo al mapa de isobaras y calculo que no nos va a caer agua hasta por la tarde, así que echo en la bolsa de depósito el mono de agua y las nuevas compras del Lidl: unas manoplas impermeables y unos cubrebotas, también impermeables. A las nueve estoy en la gasolinera de Montequinto, donde Spinner, que se viene otra vez a hacerle cosas a su moto, está repostando. Minutos después estamos en marcha; las dos R65 se comportan de maravilla, y llevamos un paso aproximadamente normal al que llevo yo habitualmente, es decir, no nos pasa ninguna nevera. Spinner se me queda atrás en las zonas de curvas y tengo que reducir bastante la marcha, pero hasta niveles aceptables. En un rato estamos en Ronda. La tarea fundamental para mí era sustituir el termostato de la R100RS, y a tal efecto había comprado uno de segunda mano que lo dejé bastante limpito.

Pero antes de sustituirlo quise hacer alguna que otra cosa, así que me acordé de que tenía que aparejar algunas piezas, especialmente la cúpula que me regaló DavidRC y que lleva reparada no sé ni el tiempo, a la espera de aparejo y pintura, y un colín nuevo, también para la R65, a juego con el nuevo depósito, que ya aparecerá en su momento, y al que hasta ahora, lo único que le he hecho ha sido arreglarle unas fugas con soldadura, sanearle el interior con resina plástica, y arreglarle la cerradura. Porque sí, tiene cerradura, y no es la del tapón de la gasolina.
Preparé el aparejo a razón de cuatro partes de aparejo, una de catalizador y un poquito de disolvente para hacerlo más digestivo

Sí, ya sé que no se mueven las pinturas con los destornilladores, pero es que no encontraba nada más apropiado. De todas formas lo limpié luego perfectamente.
Y aquí empieza lo curioso. Cualquiera que haya visto alguna pagina del blog referida a pintura me habrá visto quejarme de que todo se me pone en contra el día que voy a pintar y se lo habrá tomado a pitorreo diciendo que soy un exagerado, pero hoy ha pasado lo mismo, y tengo un testigo. Preparé todo para pintar, saqué las piezas fuera para no manchar y todo estaba perfecto; no se movía el viento y estaba nublado pero no llovía. Todo fue echar el aparejo en la pistola para que empezase a llover. A pararlo todo y meter todo el tinglado dentro, porque una vez preparado el aparejo, no lo iba a tirar. En un ratito las dos piezas aparejadas y el aparejo acabado. Más tarde me acordé de que también tenía que haber aparejado los protectores de manos y la cupulita de la R80ST. Otro día será; posiblemente cuando apareje el depósito.

Manolo, mientras tanto, a lo suyo: cambio de aceite, cambio de filtros de aceite y aire, cambio de aceite de horquilla, un repaso a la pintura del chasis cercano a la batería, que había sufrido los rigores del sulfúrico, zapatas de freno nuevas y no recuerdo si hizo alguna otra cosa más.


Yo me dediqué a cambiar el dichoso termostato, que quedó bien, como era de esperar, pero con todos los bajos muy sucios después de haber trasteado con tanto aceite, e incluso haber abierto el cárter de la cadena de distribución. Ya lo limpiaré todo cuando el tiempo esté un poco más estable y no amenace lluvia a cada momento.

La moto arrancó a la primera y me di un pequeño paseo con ella. He estado pensando volverme con ella, pero el estado de la goma trasera me ha hecho desistir de ello, ya que está bastante gastada, cosa que no había apreciado por el faldón que llevo puesto, que impide ver la banda de rodadura central si uno no se tira al suelo, casi.
Mientras Manolo seguía con su moto, le puse a las piezas pintadas sus escudos. ¡Hay que ver lo que ganan estas motos solo poniéndoles el emblema de BMW nuevo...!

Ya solo queda montarlo todo y estrenar el nuevo look primavera-verano.
Para acabar, y antes de hacer la recogida, le di un buen repaso de limpieza a la mesa elevadora, y es que es una herramienta muy importante de mi taller, y tener las herramientas limpias es fundamental para trabajar a gusto y con seguridad, que un resbalón encima de la mesa por tenerla pringada de aceite te puede costar un brazo y una moto rota.

Con todo recogido, me asomé al mundo por última vez, antes de cerrar la puerta, a traves del carenado de la R100RS, que se quedó con las ganas de haberse venido, pero algo más contenta al ver que, por fin, todo funciona correctamente.

La semana que viene iremos a las Superbikes a Portimao, que se ha convertido en mi circuito favorito, así que no haré nada de mecánica, pero en Semana Sante espero resarcirme.

domingo, 14 de marzo de 2010

189.- TERMOSTATO ROTO EN LA R100RS

Había quedado ayer con Spinner para que se viniese a Ronda y se fuese iniciando en la mecánica de estas motos, y de paso le hacíamos alguna de las cosas mas urgentes que necesita su nueva moto, una R65 de última serie, la "mono". Yo tenía la Sprint en Sevilla y me olía que íbamos a ir despacito, así que le propuse salir temprano para aprovechar el tiempo; habíamos quedado a las nueve menos veinte en la gasolinera de Montequinto, pero calculé mal y llegué diez minutos tarde; de todas formas son diez o quince minutos antes que cuando salgo solo desde casa. Apenas llevabamos ocho o diez kilómetros y ya nos habían pasado un montón de neveras, así que "pisando huevos" es rápido respecto a cómo íbamos. Ni preocupación porque pudieran existir radares, porque a esa velocidad, si nos paran es para multarnos por lentos. Bueno, por una vez que vayamos despacito... Llegamos a Ronda a las diez y media y nos pusimos a trabajar. Los planes eran que Spinner fuese haciendo cosas sencillas y yo le echaba una mano en las más complicadas, y mientras tanto yo le acababa de apañar a la R100RS el doble encendido para volverme con ella, y así lo hicimos: Manolo (Spinner) se puso a desmontar carburadores

y yo me puse a montar el bote del encendido, que, en principio, no debe tener ninguna pega, ya que solo se trata de ponerlo en su sitio (tiene postura, pero es única, así que no hay opción para el error) conectarlo y hacer un ajuste estático y dinámico del encendido. En eso, en teoría, no se deben tardar más de quince minutos, y eso pensaba yo, de ahí que dejase la moto de Manolo en el suelo mientras yo trabajaba en la R100RS encima de la mesa.

Pero las cosas no siempre salen como uno quiere, especialmente algunos dias. En octubre pasado, cuando cambié la cadena de distribución, tuve algún que otro jaleo de cables ¡qué raro! y despues de hacer el apaño que hice se me quedó el conector para el bote del encendido algo corto. En aquel momento no tuve problemas, pero hoy, al intentar conectarlo nuevamente, y especialmente al intentar poner el alambrito de seguridad que lleva para que no se desenchufe, no había forma de meter las manos por allí. Quité los faldones del carenado y las barras de protección para tener más sitio, y ni aún así podía poner el dichoso alambrito.
Manolo, mientras tanto, había desmontado un carburador y andaba limpiandolo con brocha y petroleo.

Finalmente, en el colmo de la mala suerte, en uno de los intentos de poner el alambrito, el muy puñetero salta de su sitio y en un alarde de chulería que me hizo jurar hasta en esperanto, se mete por el agujero por el que pasan los cables, en el compartimento posterior. Ea, ya no queda más remedio que ir por él abriendo el carter de la cadena de distribución.
Mientras empiezo a quitar tornillos aparece Mak en su R100RS nueva,

moto que yo solo conocía por las referencias que me había dado y por las fotos que había puesto en el foro de clásicas de bmwmotos.com, y que tiene una pinta impresionante, sobre todo vista de cerca, y más aun si tienes la oportunidad, como yo la tuve, de probarla un poco, aunque solo sean unos cientos de metros. Muy bonita moto. ¡Enhorabuena, Enrique!

Siguiendo con las tareas, a las que se unió Enrique, echando una mano que nos estaba haciendo falta, seguí abriendo el carter, encontrando finalmente el dichoso alambrito aquí, en el lugar señalado con una x ¡como para cogerla con los dedos!

Una vez rescatado aproveché para poner nuevos los silentblocks superiores de la placa de diodos, que vi que estaban rotos cuando cambié la cadena de distribución, pero entonces no disponía del repuesto y tuve que optar por una chapucilla con pegamento.

Con la ayuda de Enrique pude reconducir un poco los cables, de forma que fuese un poco más facil poner el alambrito, cerramos la tapa, colocamos todos los elementos electricos (rotor, alternador, placa de diodos, bote del encendido) y sus respectivas conexiones y nos fuimos a tomar unas cervecitas a la venta de al lado, que ya iba siendo hora. Manolo seguía con los carburadores.
A la vuelta, despues de un rato de charla, hicimos un ajuste estático del encendido en la R100RS, la arrancamos (a la primera despues del tiempo que lleva la pobre sin moverse) e íbamos a proceder a probar con la estroboscópica cómo se había quedado el encendido despues del apaño del mago Minchán, cuando vimos que tiraba aceite por el termostato. Motor parado y a ver qué pasaba. La tapa está rota. Es un tanto inexplicable para mí, porque no soporta ningun esfuerzo el material. Solo es una superficie plana contra otra superficie plana, pero ahí está: rota. A buscar una nueva o de segunda mano. Intenté, inutilmente, que no se saliese el aceite con un buen pegoton de Nural 60, y no tuve más remedio que resignarme a no coger la moto.

De todo esto lo que más me fastidiaba es que eran las cuatro y pico de la tarde y acababa el trabajo que estaba previsto haberse acabado a las once de la mañana. Bueno, un dia de estos estrenaré el doble encendido. A ver si puede ser...
Una vez asumido el desengaño bajamos la R100RS de la mesa, subimos la de Spinner, que ya tenía los carburadores apañados (juntas, membranas, limpieza) y procedimos a montarlos. Todavia dieron un poco de guerra, tirando gasolina cuando no debían, pero con un par de ajustes quedaron bien. Mientras tanto, Mak le iba enseñando a Spinner cómo se hace un reglaje de valvulas.

La verdad es que en un rato, entre los tres, hicimos un montón de cosas: poner los carburadores, ajustarlos, ajustar las válvulas y reglar el encendido. Ya solo quedaba cambiar los aceites pesados (por lo que tardan en pasar por el embudo) cosa que tambien hicimos en un ratillo, tras pelearnos con la lata de aceite que no quería abrirse. Lástima que Alvata no nos hubiese suministrado las jeringuillas grandes que nos prometió, con lo bien que nos habrían venido...

Para acabar, hicimos un pequeño "chapú" con una lata en la marmita de escape, que estaba rajada y que está pidiendo un desmontaje y soldadura, o mejor aun, una eliminación y sustitución por un tubo en "X" para mejorar la salida de gases.

Con esto, dimos por finalizada la sesión del dia, y ya iba siendo hora, que el sol empezaba a esconderse y estaba saliendo de su casa la amiga Rasca, y Spinner y yo teníamos que volver en plan primaveral y sin carenado.
Volvimos los tres juntos hasta Cuatro Mojones (para el Pera) donde nos separamos: Mak para Cádiz y nosotros para Sevilla. Para entonces Spinner ya le iba cogiendo el aire a su moto, que realmente anda muy bien, no tanto como mi R65, pero es que la mia tiene truco, y ya no tenía que ir pendiente del retrovisor. La única pega que tiene es que con esas gomas tiene una tendencia a no querer tumbar que me recuerda a la R100RS en sus inicios, antes de descubrir los Bridgestone BT45, que había que descolgarse hacia el interior de la curva, y una vez allí tirar de la moto para intentar tirarla, si no seguía recta. Total, que desde Cuatro Mojones (para el Pera) hasta Sevilla no tardamos mucho y no llegamos a pillar la pulmonía., aunque frio sí que pasamos. Para la próxima semana haremos alguna que otra cosa en la moto de Spinner e intentaré tener la pieza para la R100RS, aunque lo dudo.
Resumen: no hemos hecho gran cosa, pero ha sido muy agradable volver a ver a Enrique y conocer su moto, que ya tenía ganas. La moto de Spinner, con cuatro cositas, debe andar muy bien; no me importaría cambiarsela por mi R65 de carreras... ¿y si cuela?