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martes, 28 de febrero de 2012

284.- TRES CHORRADAS Y MEDIA

Y ademas de verdad; eso es lo que he hecho este fin de semana. En primer lugar porque estoy un poco cansado de meterle mano a las motos de medio mundo, que esta semana pasada he trabajado más de mecánico que de médico, o casi, y en segundo lugar porque mis motos están bastante al día y no precisan por el momento de excesivos cuidados.
Como viene siendo costumbre este año, un tiempo delicioso que anima a coger la moto para darse un paseo; sí, algo de fresco por la mañana, pero eso a los que llevamos unos cuantos años encima de una moto ya no nos preocupa demasiado, que solemos estar equipados de sobra. De Sevilla a Ronda en la R80ST, que se ha quedado de lujo después del remozamiento. No sé qué le he hecho pero va mucho más suave y es una auténtica delicia conducirla, incluso por autovía, que no es lo suyo.
Cuando llegué la subí a la mesa porque quería quitarle los guardapolvos de la horquilla, que estaban rotos.


Se pueden sacar a lo bestia, cortándolos con unas tijeras, y se ahorra uno todo el lío, pero lo que quería no era quitarlos sino cambiarlos, lo que pasa es que los que me han vendido no son para esta moto, y de eso no me he dado cuenta hasta que he ido a ponerlos. 
Lo primero es quitar las botellas, para lo cual también es conveniente quitar previamente el guardabarros delantero, la pinza de freno y la rueda delantera, ya que todas estas cosas van cogidas a las botellas.
Ya que estamos desmonto el puente que une ambas botellas y le doy una buena limpieza.


La muesca del puente va montada hacia atrás, para evitar que se nos quede el guardabarros de aquella manera.
Una vez todo quitado, sacamos el tornillo inferior de la botella, que sujeta el hidráulico, con una allen de 10 mm,


con lo que se nos saldrá el aceite. Hay quien prefiere vaciarlo antes abriendo el pequeño tornillo que hay en la parte posterior baja de la botella, pero si vamos a quitarla, mejor ni tocarlo, que después vienen las pérdidas.


Cuando ha salido todo el aceite de las dos botellas tiramos suavemente de ellas y saldrán con toda facilidad. Atentos al sombrerete (en la foto, en el círculo) que va al final del hidráulico, que no puede olvidarse al montarla y que unas veces se queda en la botella y otras en el hidráulico, según le dé.


En estas estaba cuando se oyó un ruido inconfundible: una R90S que además me conozco muy bien: la de DiegoFull. Y allí que estaba el tío con su moto flamante (solo tiene 40,000 km) y portando en la bolsa de equipaje cuatro cervecitas 1924 (últimamente está todo el mundo muy sibarita, y eso que hay crisis...)



A partir de ahí se acabó lo de hacer muchas fotos y seguir un orden. Charla, desorden en el trabajo y un par de 1924 que cayeron.


Pero valga decir que mientras charlábamos sacamos los cojinetes de la rueda delantera de la R80ST y los sustituimos por unos nuevos, al igual que los retenes. La operación es bastante sencilla, solo hay que sacar el retén, extraer los cojinetes y los casquillos y golpear con un botador y un martillo la pista externa del cojinete hasta que salga. Limpiarlo todo perfectamente para dejarlo como una patena, meter las pistas exteriores (tienen su límite, así que no hay que preocuparse de hasta donde entran) meter nuevamente los casquillos, los cojinetes nuevos y los retenes. Por supuesto, todo con abundante grasa. Ni que decir tiene que estando Diego allí, ni una foto (es que discute mucho). Cuando me acordé hice una foto de los restos. Que guarrería ¿verdad?


También volvimos a montar toda la horquilla y tampoco hice fotos de nada. Si es que este Diego no para de hablar y me distrae. Cuando acabamos nos fuimos a Ronda a despachar un par de tapas y a la vuelta nos pusimos con el caballete de la R100RS, que está empezando a ponerse bastante duro. Lo que hemos hecho ha sido añadirle un poco de material mediante soldadura tanto a la parte superior como a la curva inferior


y remodelarlo después con la amoladora



Después del montaje la moto se subía bastante mejor al caballete, aunque he de decir, en honor a la verdad, que le debíamos haber añadido bastante más material, en especial a la parte superior, en que tal vez habría sido mejor soldarle una placa pequeña. Si no fuera por lo incómodo que es quitar el caballete y volver a montarlo, la semana que viene la dejaba de lujo. Pero me parece que por ahora me conformo y cuando vuelva a estar vencido lo volveré a apañar mejor.
Y ya no hicimos nada más, salvo charlar y limpiar todas las motos a excepción de la R100RS, y eso que era la que más porquería tenía.
Para la semana que viene tengo que llenar las botellas de la horquilla de la R80ST, que se han quedado sin aceite. Usaré 190-200 cc de aceite SAE 5 para horquillas en cada barra.
Y aquí se acabó el día. Me volví con la R100RS que también me encanta. Si es que me gustan todas...

domingo, 20 de marzo de 2011

244.- UN POQUITO A CADA UNA, GRACIAS A DIEGOFULL

Sí; lo primero es darle las gracias a Diego, porque si no llega a aparecer cuando estaba tirado en el suelo intentando poner los segmentos del cilindro derecho de la R65 y no me hubiese echado una mano, todavía estaría liado haciendo alguna de las cosas que se me ocurrieron hacer después. Pero vamos a seguir un orden cronológico, que ni no se me van las ideas.
Salí relativamente temprano, a las nueve y cuarto, así que iba bien de tiempo. La mañana estaba agradabilísima, con una muy ligera niebla al pasar sobre el rio que no auguraba más que lo que dice el refrán: tardecita de paseo. El paseo hasta Ronda sin anecdotas, salvo que en el cruce de Los Molares, en la gasolinera, había un radar de los de pillarte de frente, y además camuflado en un coche viejo. Están aprendiendo nuevas técnicas ¡lo que hace el hambre de los dirigentes (recaudatoria, claro, de la otra, nada de nada)! Por lo que pude ver un kilómetro más adelante, se les estaba dando bien la mañana.
Una vez en Ronda, y tras los preliminares, lo primero que hice fue lavar bien, primero, y lijar después, los tubos de escape originales de la R100RS, que el último dia se quedaron encima de la mesa.

A continuación, pasé a liarme con la R65, a la que hace nada le abrí el motor para cambiarle segmentos y no me quedé muy tranquilo con el circlip fijador del bulón que me había dado el mecanico de BMW, que me parecía demasiado pequeño, incluso abriéndolo un poco, así que lo saqué para cambiarlo por el suyo de verdad. Realmente era bastante más pequeño, y si no se aprecia demasiada diferencia en la foto, a la hora de meterlo en su sitio sí que se nota.

La idea era sacar unicamente un poco el conjunto culata-cilindro hasta dejar asomar el bulón, sacar el circlip malo, meter el bueno y volver a cerrar, pero me encontré con que las dos tóricas de los esparragos superiores estaban pisadas y un poco, bastante, aplastadas. Eso, logicamente, se traduce en pérdidas de aceite por esa zona, y la solución es poner las tóricas nuevas. ¿Por qué pasa esto de vez en cuando? pues porque a la hora de meter el cilindro en su sitio está uno más pendiente de que entren las gomas de los tubos de los empujadores que de las dos pequeñas tóricas de arriba. Hay quien le pone un poco de pasta de juntas a estas tóricas precisamente para que no se muevan de la muesca que hay en la base de los cilindros, justo donde apoya con el bloque del motor; yo no se la pongo nuca, y eso hace que se me salgan y se queden colgando del espárrago, con lo que está asegurado el pellizco en cuanto se apriete todo el conjuto. A partir de ahora creo que le pondré ese poquito de pasta que las fije en su sitio, aunque creo que es la primera o la segunda vez que me pasa esto.
El caso es que tuve que sacarlo todo para cambiar las dichosas tóricas

y lo peor fue a la hora de meterlo. Siempre prefiero meter el pistón en el cilindro encima de la mesa, con lo que puedo manipular mejor los segmentos para que se alojen en su sitio, y después colocarlo en la biela, pero esta vez decidí hacerlo al revés, es decir, con el pistón montado en la biela, meterlo en el cilindro, y a todo esto, la moto en el suelo. No fue una buena idea. Llevaba cerca de un cuarto de hora peleándome con el primer segmento, cerrando con dos dedos y empujando a la vez el cilindro con la barbilla, cuando llegó mi salvación montada en una R90S: Diegofull.

Con su ayuda, en cinco minutos estaba el motor cerrado.
Dos minutos después habíamos puesto una de las gomas del carenado. Para ello usamos un pegamento de contacto, el Contactceys. Pusimos un poco en la ranura del fuelle y al estar húmedo facilitaba la colocación. Una vez seco lo dejó fijo, o eso espero, porque al tiempo de escribir esto la moto sigue allá arribota y no sé qué pasará cuando se hunda la horquilla.

Dejamos para cuando estuviese seco el pegamento la colocación del otro.
Aprovechando que tenía tan buen compañero me decidí a quitar el fuelle de goma del cardan, que debía tener alguna fuga, por cuanto seguía teniendo siempre una gotita de aceite en la punta de la palanca del embrague. Del proceso no tengo fotos, pero puedo contaros que empecé como Hernán Cortés cuando quemó las naves, solo que yo cogí unas tijeras y le di un corte al fuelle, de manera que ya no había marcha atrás.


Había que desmontarlo todo. Y todo es todo: primero quitar los cuatro tornillos de la cruceta y desecharlos, que son de un solo uso, después quitar los ejes del basculante para poder retirar el cardan y pasar el nuevo fuelle. Seguidamente volver a colocar el basculante en su sitio, pero no había forma de que entrase. Probamos quitando los amortiguadores y tampoco, así que quitamos la rueda para que pesase menos y poder manejarlo mejor; tampoco era posible. Bueno, pues quitamos el grupo cónico y ya por fin entraron los ejes del basculante. Era el brazo del cardan que se había quedado pillado no sé cómo y no nos dejaba alinear los pasadores del basculante con los del chasis. De nuevo a montarlo todo y finalmente pudimos colocar el fuelle en su sitio.

Despues de esto Diego se marchó para Cártama y yo me quedé haciendo alguna que otra cosa, como por ejemplo quitarle la rueda delantera a la R80ST

para desmontar el disco delantero, que va a servir de donante para la R65

Obviamente, la R80ST se ha llevado un disco nuevo, que no es el original, pero que seguro que hace sus veces, aunque como comentaré después, de entrada, va regularcillo.

Aproveché, por supuesto, para ir fregando motos, que están las pobres bastante guarrillas. En este viaje le ha tocado turno a las dos que están operativas: la R80ST y la R1100S, y se han quedado bastante limpitas, la verdad.
Mientras se iban secando, en un último esfuerzo por volverme en la R100RS miré cómo estaba el depósito, y no, la soldadura en frio que había hecho el otro día no había funcionado. Ademas de que dejaba salir gasolina, se descascarillaba con cierta facilidad, así que la eliminé y lijé un poco

preparé un poco de Nural 21 ¡será por probar...!

y lo puse en la herida.

A la hora de volverme aún no había solidificado la muestra que dejé preparada, así es que lo dejé todo quietecito hasta la próxima semana, y así por lo menos no peco de impaciente como de costumbre.
Y como a esta hora ya debería estar seco el pegamento de por la mañana, volví a coger el tubo de Contactceys y se lo puse al fuelle de la barra derecha de la horquilla

Como ocurrió por la mañana, fue facil encajarlo en el carenado gracias a que el pegamento de contacto húmedo facilitaba el deslizamiento de los labios del fuelle por los bordes del carenado.

Parece que esto se ha quedado bastante firme.

Pero no me fio hasta que le haga por lo menos cien kilómetros.
La única que quedaba por pasar por el quirófano era el misil amarillo y precisamente esta semana le había comprado bujías nuevas porque presumía que no deberían estar demasiado buenas.
Cambiar las bujias en la 1100S es parecido a como se hace en las otras, pero tiene un poquito más de enjundia. No es llegar, quitar el capuchón, desenroscar y fuera; bueno, en realidad sí que lo es, pero un poco más adornado. Me explico: Primero hay que quitar la tapa de carbono que protege los culatines de magnesio ¡toma ya, magnesio! Con una llave allen, creo que de 5 mm, estan fuera en un momento.

Ahora te encuentras con un capuchón de bujia embutido a presión en las culatas que para extraerlo necesitas de una pequeña llave de plástico que afortunadamente viene en el kit de herramientas.

Para desenroscar la bujía creo que no tengo ninguna llave de tubo tan fina como la que hace falta; de todas formas, en las herramientas de la moto hay una que cumple perfectamente su función.

Una vez fuera la bujía compruebo con horror su estado y la sustituyo por otra nueva.

Me voy al otro cilindro y repito la operación. El aspecto de las bujias es bastante malo, al menos por fuera. Los electrodos, además, no están a la distancia recomendada, y muestran desgaste asimétrico que supongo que será normal porque la chispa intntará escapar por el que oponga menos resistencia. Creo que se le han cambiado las bujias una o ninguna vez a esta moto en su vida.

Cierro todo, recojo las herramientas, dejo ordenadas las motos y con los últimos rayos de sol entrando por la ventana me despido de mis motitos hasta la semana que viene.

La R80ST está como loca en la puerta viendo que se viene otra vez. La vuelta sin nada que comentar salvo que he venido haciendole el rodaje al disco nuevo que, de verdad, hasta que no he hecho lo menos quince o veinte kilómetros frenando suave e intermitentemente para darle tiempo a refrigerarse, no ha sido capaz de responder de forma medio adecuada. Después, poco a poco ha ido mejorando y, ya en Sevilla, era capaz de responder medianamente bien, casi como antes.
El domingo me llama Curro, Pion6 en bmwmotos.com, para recordarme que me había ofrecido un depósito de gasolina para la R65 hace ya unas semanas. No es que se me hubiese pasado, sino que un poco por timidez, otro poco porque el coche es de mi mujer y yo he renunciado a las cuatro ruedas y otro poco porque esperaba ir más rápido reparando depósitos, lo había ido dejando un poco de lado, pero ya no había excusas. Nos plantamos mi mujer y yo en Acalá, nos perdimos, como suele ser habitual en ese pueblo, al menos para mi, pero no mucho, porque al final llegamos a casa de Curro (siguiendo su coche, claro). Nos presentó a su esposa y nos enseñó su casa y sus motos, una R850 y una preciosa R80ST pintada en rojo burdeos que, por cierto, tiene en venta a un precio muy razonable para el magnifico estado en que se encuentra y a la que le he echado un guiño, lo que pasa es que venía mi mujer y eso ya es otra cosa. Echamos unas cervecitas en la terraza de su casa con unas preciosas vistas de los pinares de Oromana charlando de motos y de todo lo que salió y quedamos en que este miercoles tiene que pasarse por Los Barriles. Allí hablaremos de un par de cosas interesantes.
Y a lo que iba, que me ha regalado no solo un depósito de R65 con tapón y llave de gasolina, que me va a venir de lujo una vez que le de un pequeño lijado y pintado,

sino que además me ha regalado un amortiguador de R80ST un poco vencido de muelle pero bien de hidráulico,

unas defensas y una pantalla Puig que le he puesto a la R80ST y que le viene perfecta porque es transparente y casi no se nota que está puesta.
Curro: muchísimas gracias por todo, y ya sabes donde hemos quedado el miercoles, que tenemos que hablar.
Y ahora que lo pienso... ¿blanco con tres rayas paralelas amarillo, naranja y rojo huyendo hacia atrás? No sé, no sé...

lunes, 16 de agosto de 2010

212.- JORNADA DE POCO TRABAJO

Es lo que pasa, que con el calor no le quedan a uno ganas de nada, y eso se deja notar a la hora de hacer cosas. Este sábado quedamos (Maricruz y yo) a las nueve con Spinner, que tenía que hacerle un par de cosas a la moto, y nos fuimos juntos para Ronda. El viaje, casi como siempre, pero con mucho más tráfico que de costumbre y con el handicap de que la R65 anda bastante menos con dos personas, al menos cuesta arriba, y quieras que no, salimos de 6 metros sobre el nivel del mar y subimos hasta los 730. Realmente, en algunas zonas, como subiendo al puerto de Montejaque, me daba la impresión de que hubiera perdido potencia de repente, pero ¡qué va! era solo que es una 65 con 27 años y que dos personas son muchos kilos para ella, al menos para ir a velocidades un poco altas, y cuesta arriba. De todas formas le tengo reservada una revisión general dentro de cuatro mil kilómetros que la pondrá bastante más en forma.
Cuando llegamos, Spinner tenía muy claro lo que le iba a hacer a su moto, que para eso llevaba hasta una hoja de cálculo con todo lo hecho y lo por hacer, pero yo, francamente, no tenía prefijada ninguna actuación. De todas formas, me acordé de aquellos fuelles que compré hace muchos meses y que nunca encontraba el momento de ponerle a la R80ST, más que nada porque cuando me llegaron acababa de cambiarle el aceite de la horquilla y no tenía ganas de tener que cambiarlo de nuevo, de modo que se quedaron encima de la mesa esperando que les llegara el momento, y, mira por donde, les iba a llegar este sábado.
Lo primero, trabajar con seguridad y con comodidad: moto encima del elevador (ya estaba) y cincha de seguridad en la parte trasera, no vaya a ser que en un meneo mal dado me hocique la moto.

A continuación, quitar el eje de la rueda delantera,

la rueda delantera y el guardabarros;

Spinner, mientras tanto, se había dedicado a cambiarle el aceite de la horquilla a su moto. Había vaciado ambas botellas y ahora estaba en fase de transfusión.

Mientras pasaba el líquido a mí me daba tiempo de desmontar las dos botellas,

y no es porque yo sea muy rápido, sino porque solo están sujetas por un tornillo (M12x30) , el que se ve abajo en el esquema (allen 10 mm)

Y ya que tenía desmontado el guardabarros, aproveché para limpiar y pulir el estribo (se llama así, que lo acabo de mirar en el ETK) y para lijar el guardabarros con vistas a la próxima sesión de pintura de esta moto, que tendrá lugar, D.m., a principios de septiembre.

Aunque solo queda visible una pequeña superficie del estribo, ya que estaba, lo lijé y lo pulí (sin exagerar) entero, y tapé con masilla de carrocero los pequeños desperfectos que tenía el guardabarros; después lo lijé con una lija de agua de 500.

Y ya puestos, como las botellas tambien andaban un poco guarrindongas, tambien se llevaron su ración (suave) de desincrustado de porquería. Estaba pensando pintarlas en negro, pero con los fuelles negros ya iban a quedar un poco exageradas, así que las dejé como estaban. Mientras tanto Spinner andaba enredando con el cable de embrague.

Por mi parte, en menos de lo que se tarda en escribirlo, fuelles puestos, una botella en su sitio,

y cuando te das cuenta, toda la parte anterior montada. Por cierto, le he puesto SAE 5 a la amortiguación delantera.

Eso sí, he tenido que colocarle el guardabarros de la R65 (el blanco) hasta que pinte el suyo. Este guardabarros blanco está un poco recortado por delante y un poco más por detrás, y me parece que voy a recortar tambien el gris en la misma medida, porque le queda bastante mejor.

Y aquí se me acabó la jornada de trabajo, porque, aunque podía haber hecho otras cosas Spinner me tapaba la salida y no podía sacar la R80ST ni, por tanto, subir a otra a la mesa, asi que me puse a ayudar a Spinner, que seguía cambiando cables, ahora los de acelerador

Hubo que repasar la rosca donde entra el tornillo de ajuste del carburador izquierdo, lo que se hizo facilmente con una terraja apropiada, y después, con cuatro manos, poner los cables es bastante fácil, cosa que no ocurre si hay que ponerlos solo con dos manos, aunque la solución en este caso es facil: pegarle con cinta de carrocero dos pesos a los extremos del cable que van al carburador para que te permitan mantenerlos tensos mientras se monta el mando del acelerador cogiendo los otros dos extremos, porque si no, la funda tiene a irse abajo y no te deja maniobrar con facilidad.

Tambien modificamos el recorrido del cable de freno, que estaba un tanto enrevesado, lo que ocasionaba que quedase un poco corto.
A estas alturas de la tarde (eran las dos, poco más o menos) nos fuimos a la venta a ver la clasificación del Gran Premio de la República Checa al amor de unas cervezas fresquitas.
Cuando volvimos, a eso de las cuatro y media, Spinner notaba que el freno delantero le hacía un ruido intermitente. Subimos la moto a la mesa y con un rotulador fijo en un soporte hicimos la prueba del alabeo, resultando que, efectivamente, tiene un pequeño alabeo que puede verse en el trazo que dejó el rotulador en el disco.

El disco tiene espesor suficiente para rectificarlo, porque segun medimos, tenia 5,2 mm, asi que a ver qué solución le da Spinner.
Y ahí se acabó la tarde. Spinner se volvió a Sevilla un poco antes de tiempo porque había quedado para ver el partido de futbol, y nosotros nos quedamos un rato más. Le puse la funda de depósito a la R80ST, comprobando que no le queda mal tampoco, asi que tengo una funda universal para las tres BMW. Mira que bien.

Por cierto, los fuelles le quedan estupendamente. Tal vez se los ponga tambien a la R65.
Nos volvimos en la R80ST, que me parece que es la última vez que vuelve a Sevilla con esos colores. La semana que viene, mas.
Javier, te esperamos pronto por aquí. Un abrazo.