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domingo, 25 de octubre de 2009

169.- FIN DE SEMANA MOTERO Y SIN TOCAR UN TORNILLO

Pues si; aunque parezca raro, así ha sido. Ya me iba tocando darme un homenaje ¿no? Este fin de semana empezó en sábado, como casi todos los fines de semana, pero era un sábado especial, porque al día siguiente había carreras de Superbikes en Portimao y seis días después la cita de Halloween en Benidorm, y hete aquí que después de todas las chapuzas que le he ido haciendo últimamente a la R100RS, no la había probado, y no sabía si estaba como para meterse una kilometrada con ella, asi que decidí no ir más de "sobrado" como este verano cuando fuimos a La Bañeza, y me fui a Ronda en la Sprint con la idea de probarla y de darme un buen paseo. Pero la mala fortuna quiso que, ya que me había puesto el mono de fundir y tiene poco sitio para llevar cosas, en vez de coger el taco de llaves que llevo normalmente cogí solo las estrictamente necesarias, es decir, las de la casa y las de la R100RS, o al menos eso me creía yo, porque cuando llegué a Ronda e intenté echarla a andar me di cuenta de que las llaves que había cogido eran las de la R80ST, que estaba con ruedas nuevas esperando para que les quitara el brillito ese que traen de fábrica. Hay quien dice que fue una cosa intencionada y que lo que yo quería era darme un buen paseo con la R80ST, pero si fue así lo hice de manera totalmente inconsciente. Mi idea era probar la R100RS.
Bueno, y ya que estaba, pues me puse con la prueba; bajar a San Pedro de Alcántara es agradable con cualquier moto, pero con esta, que se maneja la mar de bien, es una delicia. Los primeros kilómetros los hice con cuidado, y poco a poco le fui cogiendo el gustillo y me fui animando a tumbar. Tampoco es que llegara a tocar los culatines en el suelo, pero no le encontré fallos a las gomas (Pirelli MT66), ni un aviso, ni nada, lo cual no sé si será bueno o malo, que ya sabemos que los neumáticos que avisan suelen ser menos traidores que los que no dicen nada hasta que estás en el suelo.
No llegué hasta San Pedro de Alcántara; me quedé a unos pocos kilómetros para no meterme en jaleos de circulación que todo aquello está en obras y es facil meterse por donde no debes y acabar donde no quieres, y aquí me ocurrió la anécdota del día: Me di la vuelta en un tramo recto, con amplia visibilidad, poniendo los intermitentes, primero a la derecha para pararme y después a la izquierda para virar, y cambiando el sentido de la marcha sin maniobras raras. No llevaba ni medio minuto andando en sentido contrario cuando aparecen en los retrovisores las luces azules de una moto de la Guardia Civil de Tráfico. ¡Ea, ya la hemos liado! A ver quien lo convence de que lo que he hecho es todo correcto. Me pongo a pensar en qué demonios le voy a contar, en que no llevo los papeles porque me he equivocado de llaves... Total, no se va a creer nada... Aminoro la marcha y me echo a la derecha esperando que me pase y me saque la manita para que me pare, pero no pasa nada de eso... Me adelanta y sigue para arriba a toda pastilla. Superada la primera fase de sorpresa no se me ocurre otra cosa (ideas de bombero) que irme detrás de él. En esa carretera la velocidad punta no es muy importante, ya que casi no hay tramos rectos, y sí lo es el paso rápido por curva para poder hacer buenas medias, de forma que se puede ir muy rápido sin sobrepasar los límites de velocidad, y allá que me fui detras del guardia, quedandome asombrado de la facilidad de manejo de ese armario ropero, de lo bien que trazaba las curvas, de cómo inclinaba y sacaba ruidos de roce en cada curva, de cómo levantaba la moto a la salida... Total, que iba disfrutando un montón, pero el tio era muy bueno y tuve que rendirme a la evidencia: además de que era capaz de ir más rápido que yo, tenía dos ventajas muy importantes: las luces azules hacían que las neveras lo dejaran pasar, y tenía un bloc en el bolsillo de los que a mi no me gustan, así que reduje un poco la marcha y lo vi alejarse. Al mucho rato apareció el compañero, que también me pasó, y a quien tambien seguí un rato, pero este andaba menos y era bastante menos espectacular, así que le perdí el interés y lo dejé que se perdiera.
Acabada la prueba de la R80ST me volví a Sevilla en la Sprint, ya que al día siguiente había que madrugar para ir a Portimao.

Me gusta ver las carreras en la televisión, pero de vez en cuando me gusta ir al circuito, y Portimao es un circuito especialmente bonito al que me gusta ir, y eso que solo lleva un añ0 abierto, que la inauguración fue el año pasado por estas fechas.
Salimos temprano, a eso de las siete de la mañana, que con el cambio de hora resulta que eran las ocho, pero como jugábamos con que en Portugal es una hora menos, al final salimos a muy buena hora. La mañana estupenda, pero yo no me encontraba nada bien. Vengo arrastrando un cuadro de rinitis violentísima e intermitente desde hace un par de meses que lo mismo se me viene que se me va, que no me deja respirar y que me deshidrata por la hipersecreción nasal, pero lo más molesto es el insufrible picor de nariz, que me provoca continuos estornudos, y ya podéis imaginar lo que es estornudar violentamente (yo estornudo muy violentamente) en mitad de una curva... Además, tenía una intensa fotofobia que acentuaba los síntomas de la rinitis. Total, que me pasé el dia estornudando y limpiandome la nariz; sin exagerar, gasté unos 2 kilos de papel que iba robando por todas partes, porque los pañuelitos se gastaron en la primera media hora. El que no se lo crea puede apreciar cuanto digo en las siguientes dos fotos. En la primera gastando el producto de la Empresa Nacional de Celulosas de un año

y en la segunda mostrando el aspecto general del rostro. Mi nariz es grande, pero en condiciones normales es un 10% menos que en esta foto.

Total, que pasé un dia malísimo, y cumplido mi derecho de enfermito a quejarme, paso a resumir la jornada un poco para dejar constancia de lo que vimos: Había muy poca gente en el circuito, mucha menos que el año pasado; de hecho, el aspecto de las gradas, cuando llegamos, apenas empezado el warmup de las superstocks, era de auténtico desierto, como puede verse en esta foto.

Por cierto, las sillas estaban todas llenas de agua; posiblemente había llovido el dia anterior, pero eso es algo que es muy facil de arreglar, y lo pongo aquí por si me lee alguien relacionado con el circuito: solo hay que hacerles un agujerito para que desagüen, y todos tan contentos, que la gente andaba sentandose en el piquito, o limpiando con el pañuelo de propaganda que nos dieron a la entrada. Eso, se les da un taladro portatil a unos cuantos chaveas y se lo pasan como enanos haciendo agujeros...
Bueno, de las carreras no me enteré mucho, pendiente como estaba de que no se me salieran los ojos en cada estornudo; solo recuerdo que en Superstocks 1000 ganó Simeon con la Ducati, lo que no ha sido ninguna novedad, porque el tio ha estado arrasando todo el año.

Para cuando empezó la carrera de Superbikes el público había empezado a llegar, pero no en demasía, y el sol empezaba a calentar de mala manera.

A pesar de que había poca gente, nos tocó al lado un pelmazo fan de Spies con una trompetita, que nos dio la carrera. Haga se cayó en la primera carrera y le regaló el campeonato a Ben Spies, que ganó, seguido de Rea y Biaggi.

Para la siguiente carrera cambiamos de escenario y nos fuimos a la grada de Sagres. allí vimos como los servicios médicos del circuito andan un poco sobrados de peso.

En la carrera de Supersport gano Laverty, seguido de Sufuoglu y de Gary McCoy (Triumph), pero el camponato se lo llevó Crutchlow, que si no me equivoco, el año que viene irá a Ducati. Ya veremos.

La siguiente carrera fue la de Superstock 600 que ganó Bussolotti, pero que no pudo ganar el campeonato, y se quedó a un punto de Gino Rea, que fue tercero en la carrera, tras el belga Lonbois. Y no sé por qué, de esta carrera no tengo fotos; supongo que estaría muy ocupado limpiandome la nariz y llorando.
Entre carrera y carrera probé de quitarme el catarro con el jarro, y como no había jaleo en el bar, se podía tomar uno tranquilamente una cerveja Sagres. Recuerdo que el año pasado esto era impensable, de la cantidad de gente que había.

Para acabar el dia la segunda carrera de Superbikes. En esta no se cayó Haga, pero Spies solo tuvo que seguirlo para hacerse con el campeonato. La carrera la ganó Fabrizio seguido del japonés, Rea y Spies, y fue una bonita carrera, viendo cómo Fabrizio intentaba frenar a Rea y dejar que Haga se acercase, pero al final no pudo ser; lo de Ducati de esta carrera ha sido una conjunción de factores perversos: un japo en Ducati, salir el décimo en la parrilla de salida y caerse... Asi no hay forma.
Para esta carrera tambien cambiamos de sitio, y nos fuimos a una colina desde la que se veía gran parte del circuito

pero nos volvimos a la grada Sagres porque el asiento era bastante incómodo. Lo unico malo era que volviamos a estar solos, y cuando, animados por el locutor "faciamos la onda, muito bonito, no para, no para...", el resultado era este:

Al final, lo dicho: Ben Spies campeon del mundo. Se lo merece. Ha sido el mejor este año.

La vuelta bien, solo que con el cambio de hora se nos hizo de noche y ademas pillamos el atasco de la entrada a Sevilla desde las playas de Huelva, con lo que el viaje se alargó media horita más. Dos para allá, dos y media para acá.
La semana que viene a Benidorm con la R100RS. Halloween motero que promete.

domingo, 18 de octubre de 2009

168.- LAS PRISAS SON MALAS, MUY MALAS, MALISIMAS.

Si, eso ya lo sabemos todos, especialmente yo, que suelo incurrir en errores derivados de las prisas una semana sí y otra también, y es que quiero hacer tantas cosas que no llego, y si encima, como ayer, tengo compromiso familiar, esto es, comer a las dos en punto, pues peor que peor. Me había quedado la semana pasada en que tenía que hacer el reglaje del encendido de la R100RS (las otras es de suponer que están bien, porque no les he tocado los bajos todavía) y que el tester del encendido estático parece que no iba bien. Se lo llevé a un amigo que entiende de electrónica (no en vano trabaja el ramo) quien me diagnosticó que el citado tester tiene menos electrónica que un cable pelado, y que algún burro le había pegado un chispazo de mucho cuidado que se había cargado un diodo y se había llevado la pista (supongo que debe ser el circuito impreso, pero no quise preguntar mucho porque yo conocía al burro...). Tras la oportuna reparación, que no quiso cobrarme, quedé en que lo probaría este fin de semana, pero mira por donde, un amigo tenía una pistola estroboscópica y lo convencí para que me la dejara usar un rato este fin de semana para poner a punto la R100RS, y allí estaba yo, a eso de las once de la mañana (sí, para colmo había salido tarde) con la pistola enganchada a la batería y al cable de bujía y con los tornillos del bote del encendido flojos para poder moverlo hacia donde quisiera. Arranqué la moto, esperé un poco a que se calentase y mantuviese el ralentí, quité la goma de la mirilla del plato de inercia, apunté la pistola hacia el orificio y... ¡milagro! allí estaba la dichosa "S" estaba perfectamente visible, oscilando levemente casi en el centro del agujero. Moví con la mano izquierda el bote del encendido hacia un lado y hacia otro y ví cómo la "S" que indica el avance del encendido (y la raya que lleva debajo, que es lo realmente importante) se desplazaba hacia arriba y hacia abajo en el orificio. ¿Cómo demonios he podido pasar yo sin este artilugio? Es lo más simple del mundo. Para hacerse una idea, es como equilibrar los carburadores con el Twinmax. Total, que en menos de cinco minutos tenía la tarea hecha. Podía dedicar la mañana a cambiar las gomas de la R80ST y algún que otro apaño que quería hacer.
Pero claro, con el cárter del alternador abierto, raro era que no se me ocurriese alguna maldad, y pensé ¿habré puesto bien el retén del cigüeñal? Pensarlo y convencerme de que lo más seguro es que estuviese tan mal puesto que me iba a tirar todo el aceite en un momento fue todo uno. Quité el alternador y el rotor, comprobé que en el poco tiempo que había estado funcionando la moto no había salido ni una gota de aceite por allí, y aun así le di unos golpecitos interponiendo un tubo para hundirlo un poco más. Cuando me convencí de que estaba perfectamente puesto coloqué el rotor y el alternador, y cuando apreté el último tornillo de los tres que lleva me dí cuenta de que el cable del bote del encendido se había quedado pillado. ¡Horrible estropicio! Saqué los tornillos y el alternador y comprobé que había roto los tres finísimos cables que lleva. Vuelta a empezar: sacar el bote del encendido, desenchufar el cable arriba, unir los cables, darles un puntito de estaño para que no se suelten, aislarlos y volver a montarlo todo. Nueva prueba con la pistola estroboscópica, pero esta vez con menos ilusión, que el cabreo por lo idiota que había sido ya empezaba a ponerme de mal genio. Y encima se me había ido un tiempo precioso. Y lo peor es que no voy a tener tiempo de probar suficientemente la moto antes de irme con ella a Benidorm, porque la semana que viene nos vamos a Portimao en la Sprint a ver la Superbikes, y cuando vuelva a Ronda será para dejar la Sprint, cambiar el contenido de las maletas a la R100RS y salir pitando para Benidorm. Espero que no me deje tirado ninguno de los cables que me he cargado. De todas formas me llevaré repuestos por si las moscas (un pedazo de cable y cinta aislante, claro).
Cuando acabé con el tema eléctrico, que en el fondo no eran más que complicaciones aparecidas en el cambio de cadena de distribución, bajé la R100RS de la mesa y subí la R80ST para cambiarle los neumáticos, que estaban los pobrecitos en las últimas, especialmente el trasero,

aunque el delantero también tenía su poquito de desgaste, y sobre todo que no sé que vida han llevado, si llevan puestos diez o doce años.

Lo apunto aquí para llevar un cierto control del consumo de gomas. Le pongo los Pirelli MT 66 a los 64.915 km. Tienen buena pinta; deben ir bien en agua.

Ponerlos no fue gran cosa, dejando aparte lo cansado que resulta el cambio de neumáticos manual.

Alguien más patoso que yo ya dejó su marca en la llanta delantera

pero una vez limpita y lijada con lana de acero del 000, quedó bastante presentable.

El unico accidente que le cogí un pellizco a la cámara de la rueda delantera

pero como tenía una cámara nueva de repuesto, se la puse y me llevé a Sevilla la otra para ponerle un parche.

Si, ya se que se lo podía haber puesto allí, pero es que el sol se deja caer y dice que no se para, y no me gusta conducir de noche, así que marchando para casita. Me llevo la Sprint para ir el domingo a las Superbikes a Portimao.
Y con esto se acaba el trabajo de esta semana. Otro día haré mas cosas, especialmente ilustrar convenientemente el ajuste del encendido con la estroboscópica, que es francamente sencillo y alucinante.