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sábado, 8 de diciembre de 2018

384.- AVERIA ELECTRICA EN LA TRIUMPH SPRINT GT

Las averías eléctricas suelen ser un autentico tormento, especialmente a la hora de diagnosticarlas, porque una vez encontradas el arreglo suele ser sencillo. En este caso he tenido suerte y he podido diagnosticar al momento, con lo que la solución ha sido también sencilla.
Ayer salimos a dar un paseo por la Sierra Norte de Sevilla. Todo iba bien hasta que, de repente, como un fogonazo, tras parar en El Pedroso, y antes de quitar el contacto, vi encenderse la luz de advertencia del ABS desconectado. No le di mayor importancia, incluso pensé que había sido una falsa percepción. Cuando volvimos a arrancar, al llegar a los 10 km/h, como sucede siempre, la luz se apagó y todo funcionaba correctamente. Paramos a comer en Constantina y al volver a arrancar la moto para volver el piloto del ABS se quedó encendido. Ahora no había duda. llevábamos un buen rato y seguía encendido; incluso probé a bloquear la rueda trasera por si era alguna tontería y la rueda se bloqueó y derrapó, luego el ABS no funcionaba. Tampoco es mucho problema porque el día estaba seco, con muy buena temperatura y estoy acostumbrado a conducir sin ABS, pero es una avería y hay que arreglarla.
Cuando llegamos a Sevilla, al entrar en el garaje me di cuenta de que veníamos sin luz. En la calle no se notaba porque era de día, pero en el garaje sí que se notaba. Aparqué y al mover el manillar vi que se encendía la luz. Lo volví a mover al otro lado y se apagó. De nuevo al otro lado y se encendió. Al otro y se apagó definitivamente. Ya tengo el fallo: uno de los mazos de cables está en mal estado y se ha roto un cable y posiblemente dos, porque el sensor delantero del ABS es fácil que venga por el mismo mazo. Me asomo por la izquierda y allí está: un mazo de cables roto junto al deposito de expansión del liquido refrigerante.


Pues a meterle mano. Lo primero quitar las dos piezas que me impiden tener acceso fácil a los cables. Tres tornillos allen y listos.




Y ahí tenemos la avería expuesta.


Como se puede ver son dos los cables que se han cortado: uno rojo y uno marrón. La funda no la he roto yo, asi que lleva bastante tiempo rozando y estirándose. Mal diseño del "iniero". Caundo desarme el carenado le buscaré una mejor ubicación. Por ahora me conformo con el arreglo.


Para empezar abrimos un poco la funda para descubrir el daño y facilitar la reparación. Pelo unoco los terminales de los cables rotos.


Y coloco un practico invento que descubrí hace poco para estos arreglos. Es un tubo de plástico termoretráctil que tiene en la parte central un poco de estaño. No hay mas que introducir los extremos del cable, unirlos en la parte central y aplicar calor con lo que el estaño se funde y aprisiona el cobre de ambos extremos a la vez que el termoretráctil se fija al aislante por ambos lados sujetando e impermeabilizando la unión.




Repito la operación con el otro cable.


Y reconstruyo la funda con cinta aislante.


Para acabar le pongo un trozo de tubo corrugado de PVC que es bastante duro para proteger la zona de roce y lo fijo con cinta aislante (eso no sale en la foto). 


Ahora solo hay que dar el contacto y ver que la luz se vuelve a encender y andar un poco con la moto y ver que el piloto del ABS se apaga. Una frenada enérgica y un TAC-TAC-TAC me avisa de que funciona correctamente. Avería solucionada. A montar las tapas del carenado y a otra cosa.
Y con esto me parece que voy a seguir escribiendo en el blog después de todos estos años sin poner nada. Hay muchas novedades que ya iré poniendo por aquí.

domingo, 17 de mayo de 2009

132.- UN PAR DE ARREGLOS Y UN PEQUEÑO CONTRATIEMPO

Este sábado quería haberlo dedicado a laquear todas las piezas de la moto, pero cuando he llegado me he encontrado con que todos los fileteados se habían despegado, así que casi todo el trabajo del último día desperdiciado. No me ha sentado bien, la verdad, pero no hay mal que por bien no venga. Ni corto ni perezoso he quitado los restos de vinilo y le he puesto cinta para filetear al guardabarros y al depósito, y seguidamente, con un pincel, he pintado el doble fileteado.

El resultado no ha sido todo lo bueno que yo hubiera deseado, así que me voy a pensar lo próximo que vaya a hacer con la pintura, si ponerle un fileteado, si no ponérselo, si de pegatina o pintado, y de paso me voy a pensar también lo del color, porque sigue sin gustarme ese tono anaranjado que me ha quedado. En un momento dado le doy una manita fina de lija para matizar y vuelvo a pintar con un color adecuado. Pero por ahora me retiro de la pintura hasta que se me pase el cabreo.
Dejada a un lado la pintura me fui a hacer cosas que se me dan un poco mejor. Para empezar arreglé el interruptor de la luz del freno delantero de la Honda, que hacía tiempo que no funcionaba (desde que la compré). Es una pequeña pieza que tiene un saliente apoyado en un muelle que al presionar la maneta de freno cierra el circuito electrico haciendo que se encienda el piloto trasero. Pues bien, el interruptor viejo tenía completamente gastado o roto, el pequeño saliente donde la maneta hace el apoyo, de forma que por más que se apretase el freno, nada se movía en el interior y el circuito no se cerraba. Es bueno para no dar pistas al que venga detrás de donde frenas, e incluso volverlo loco encendiendo el piloto en sitios insospechados y dejándolo apagado en frenadas importantes o no encendiéndolo sino hasta el final de la frenada ¡malo que es uno...!

El arreglo es bien sencillo: se desconectan las dos conexiones del interruptor, se extrae el interruptor viejo quitando el tornillo que lo sujeta y se pone el nuevo; se vuelven a conectar los cables, y ¡listos!

Seguidamente me puse con la dirección de la Honda. Últimamente estaba haciendo un clonk cada vez que tocaba el freno o cogía un bache, indicativo de que la dirección iba algo flojilla. Para arreglarlo solo hay que desmontar el puente superior de la tija y llegar a la tuerca de ajuste (nº 10 en el esquema) para apretarla.

Lo primero que hay que hacer es no complicarse mucho, porque si uno desmonta todo lo que dicen los japos, aparte de poner el taller lleno de piezas por todas partes, la hora de comer no llega hasta el dia siguiente. Lo que hice yo fue lo siguiente: primero desmontar el manillar quitando los cuatro tornillos que lo sujetan al puente superior de la tija.

Dejé el manillar recogido encima de los relojes cuidando de que ni el latiguillo de freno ni los cables sufrieran dobleces ni posturas forzadas.

Después aflojé los tornillos de sujeción de las barras de la horquilla y la tuerca superior de la dirección, con lo que el puente superior queda totalmente libre

de forma que dando unos golpecitos por debajo, ora en un lado, ora en el otro, dejamos al descubierto la tuerca de apriete (10 en el esquema) y la contratuerca (8 en el esquema) que impide que se afloje.

Entre ambas va una arandela de seguridad o de cierre con solapas que se introducen entre las almenas de las dos tuercas para asegurar la inmovilidad. Hay que llevar las solapas al plano horizontal y ya te permite apretar las tuercas, lo que supongo que debe hacerse con una llave especial que yo no tengo, pero hace las mismas funciones un destornillador aplicado adecuadamente y golpeado a modo de cincel.

Logrado el apriete correcto, se vuelven las solapas a sus sitios respectivos y se golpea suavamente el puente de la tija por arriba para volver a colocarlo en su sitio.

Y ya, lo único que queda es volver a ponerlo todo en su sitio siguiendo el orden inverso al de desmontaje,

y probar la moto para comprobar que el desagradable ruido ha desaparecido,

aunque sea haciendo un poco el payaso, montando "a la jineta".

Acabada lo Honda, me fui por la BMW, con la que había tenido algún pequeño problema en el último cambio de aceite con las juntas de los manguitos del radiador, de forma que perdía algo de aceite mientras estaba en marcha. También pude observar que por el culatín izquierdo había tirado unas gotas de aceite porque no le había puesto silicona de juntas confiando en la estanqueidad de la junta, y desde hacía tiempo tambien venía observando que estaba manchando un poco entre el cilindro y la culata derechos.

Todo esto tenía que ser reparado, que está bien que mi moto marque un poco el territorio, pero tampoco vamos a ir dejando un charco de aceite en cada parada.
El culatín, una vez desmontado me demostró el porque de la mancha: si bien la junta estaba buena (tiene un año mas o menos, así que lleva un par de cambios de aceite y un par de puestas a punto, o sea unas tres o cuatro aberturas) no había retirado completamente los restos de silicona antiguos, de forma que ahora el cierre no se hacía plano contra plano, sino que quedaban algunos pequeños salientes que permitían que los vapores de aceite pudiera rezumar un poco. Limpieza con una cuñita de madera de las superficies y aplicación de una nueva capa de Nural 60 (es como el Nural 28 pero de color negro en vez de naranja, con lo que no da el cante que daba el otro).

Desmonté el culatín del lado derecho, le apliqué la misma medicina que al otro y le di un apriete a las tuercas de la culata, pero estaban todas en su par de apriete correcto, así que me imagino que este verano habrá que desmontar y poner juntas de culata nuevas para evitar esas manchas.
Finalmente me puse con los manguitos del radiador. Saqué los tornillos, limpié los restos que tenían (uno de ellos tenía una junta incrustada que precisó de un corte con la sierra para poder sacarla),

les puse juntas nuevas de aluminio, y los apreté a su par (19-20 Nm segun el Churchill) pero, como ocurre muchas veces con los tornillos viejos, se me rompió uno de ellos

Afortunadamente no costó trabajo sacar el trozo roto de la rosca, pero me quedé sin BMW para la vuelta, porque si el otro día goteaba un poco, sin este tornillo se vacía el cárter en cinco minutos.
Y como ya no podía hacer nada más que esperar a tener este tornillo, me dediqué a darle un petroleado a los bajos del motor, aprovechando que la moto estaba encima del elevador, y así de paso limpiaba un poco la mesa, que lleva una buena temporada recogiendo pringue.

Y ahí quedó eso. Me di un paseito para ver el huerto de mi hermano, que ya por lo menos parece que tiene algo de verdor, incluso puede identificarse alguna tomatera

Para acabar, y antes de volverme con la Hondita, le di un buen lavado a la Sprint.
La vuelta agradable. Mi mujer nunca había hecho un viaje con la Honda, y la experiencia le ha resultado agradable, aunque dice que el asiento es algo duro (en realidad es la suspensión, pero para qué vamos a discutir...)

domingo, 9 de marzo de 2008

41.- APAÑO ELECTRICO

Como ocurre en las averías eléctricas, por regla general, se presentan de golpe. Ahora pasa la corriente, ahora no pasa. Ahora se tenía que encender una luz, ahora se enciende otra. Pues bien, la otra noche se me fundió uno de los fusibles que van en el interior del faro y me quedé sin intermitentes y sin claxon. Lo del claxon es lo de menos, que ya se me oye venir la mar de bien con los nuevos Hoske, pero lo de los intermitentes es preocupante. Ya nos ven poco las neveras, como para encima ponerles fácil el atropello por no indicarles nuestras intenciones.
Toqueteé un poco por encima todo el cableado y cambié el fusible. Ahora funcionaban los intermitentes del lado izquierdo, pero se quedaban encendidos los del lado derecho algunas veces, y otras los cuatro a la vez. No quedaba mas remedio que desmontar. Me fastidian las averías eléctricas porque son autenticas tonterías: un cablecito pelado, un contacto que ya no contacta, dos cables que han decidido unirse en matrimonio hasta que el mecánico los separe... Una vez encontrada es muy fácil de reparar (por regla general), pero eso de encontrarla es muchas veces labor de chinos. Para empezar a investigar la avería es muy conveniente disponer del esquema de la instalación eléctrica para estudiar cómo está dispuesto el cableado.

Una vez hechas unas cuantas comprobaciones, pensé que la avería debía estar en el interior del cuadro de instrumentos (la principal comprobación es que cuando toqueteé el cable que tiene en la parte posterior, se me volvió a fundir el fusible, el último de 8 A que me quedaba).
Así pues, retiré la pastilla, o enchufe, o como se llame, de la cara posterior, desenrosqué el cable del cuentakilómetros, aflojé los tres tornillos de sujeción y saqué el cuadro.

A continuación quité los tres tornillos que sujetan la primera tapa posterior

y los que sujetan la segunda tapa, donde me encontré esta sorpresita:

Recuerdo que al principio de tener esta moto tuve una avería similar a la actual: los intermitentes funcionaban como les venía en gana, y la llevé al mecánico, que arregló el problema, como descubro hoy, de esta manera: colocando un cable de un sitio a otro sustituyendo al circuito impreso.
El contacto que hacían los cables, especialmente el pequeño de la izquierda, no parecía muy bueno, de forma que lo he sustituido por un poco de estaño.

El otro cable, el de la derecha lo he soldado en los dos extremos y he vuelto a montar el portalámparas en su sitio.

Ademas, he aprovechado para reparar algunas partes de plástico que estaban algo rajadas. Les he hecho un pequeño relleno con Nural 25 y las he dejado bien apretaditas hasta que se ha solidificado completamente.

Y para terminar, una buena limpieza, especialmente a los números del cuentakilómetros parcial que estaban algo sucios, y volver a cerrarlo todo.
El lunes, cuando tenga nuevos fusibles, probaré si ha quedado bien el invento. Por lo pronto, me quedo todo el fin de semana sin moto. Menos mal que hay carreras.