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lunes, 20 de febrero de 2012

283.- TODO EL FIN DE SEMANA LIADO Y LA R80ST ANDANDO DE NUEVO

Pues sí, ha sido un fin de semana de lo más movido: el viernes por la tarde empezamos la reconstrucción de Catalina en casa de Resnian. No le voy a dedicar mas que esta referencia en el blog porque ya estoy contándolo todo en el blog de las BMW 2v, más concretamente en un post dedicado a ella por completo. El sábado, como es costumbre, me fui a Ronda y acabé de apañar la R80ST, y eso lo contaré enseguida, y el domingo estuve en casa de Roberto metiéndole mano a la R55 (mezcla de r45 y R65) de Nacho Eguía. Total, un fin de semana muy completo que ademas va a continuar hoy, lunes, porque esta noche he quedado con Resnian para seguir con Catalina.
Hecha esta pequeña introducción, paso a contar lo que hice el sábado. Salí a las 9,13 horas, un poco tarde, con un tiempo magnifico, un poco de frío, pero nada comparado con lo de días anteriores; el sol fuera, y sin una nube hasta llegar a Ronda; el piso seco hasta la altura de El Gastor. A partir de allí húmedo con parches mojados en algunas zonas, se ve que había llovido por la noche, así que había que ir con cuidado, pero en resumen una ruta magnífica, y encima con la R1100S, así que disfruté el paseo.
Llevaba en la maleta el reten del cigüeñal y la tórica del anillo de rodadura del cigüeñal, así que podía cerrarlo todo y hasta me iba a sobrar tiempo para lavar las motos, o al menos, eso pensaba yo.
Me puse a la tarea en cuanto llegué; abrí la ventana para que entrasen el sol y el aire puro de la sierra y empecé. Lo primero, poner la tórica del anillo de rodadura del cigüeñal. Por supuesto, impregnada en aceite. Como norma general, todo lo que va en aceite va en aceite salvo que se especifique lo contrario.



Seguidamente coloqué el retén del cigüeñal en su sitio, sin siquiera amoldarlo; tal y como venía (véase el labio del retén que no está ni siquiera un poco doblado).


Soltó las rebabillas que suelta siempre que se pone, que son las que se ven en la foto, pero que se limpian con un trapito y se sigue trabajando.
A continuación presenté el anillo de rodadura del cigüeñal y lo sujeté sin fuerza alguna en su sitio mediante tres tornillos con tres tuercas un poco más grandes para que hiciesen de tope sobre el que empujar al atornillar, apreté suavemente los tornillos con la mano llevando parejo el anillo de rodadura hasta el fondo, y ahí quedó todo perfectamente puesto. El retén del cigüeñal perfectamente parejo y sin dobleces del labio. Se le acabó el rollo al dichoso retén. Es mucho más fácil de lo que nos han enseñado en los libros.



Lo siguiente era colocar el plato de inercia. Para ello es importante colocar bien las letras. Tenía los pistones en punto muerto superior, luego debería ver la marca OT por la ventanilla del bloque motor. Solo existe una posible forma de verla de las cinco opciones que tiene de ponerse el plato, ésta:


Se sujeta el plato con un tornillo


y se vuelve a asegurar uno de que el piston está en todo lo alto y que por la ventana se ve el OT.


Se ponen todos los tornillos y se aprietan a 100-105 Nm.


Ahora vamos por el embrague. Se unta un poco de grasa a las superficies de roce del muelle


Se colocan los platos con el disco de fricción enmedio (hay que recordar aquí que se marcaron en su postura adecuada al desmontarlos) y teniendo la precaución de colocar el centrador de embrague aquel tan estupendo que me regaló el amigo Mog ¡gracias Pepe!


y se aprietan los seis tornillos a 20-23 Nm.


Se extrae el centrador de disco y se comprueba que aquello se ha quedado de lujo.


Lo siguiente era colocar la caja de cambios. Se mete un poco en el hueco y se deja un poco girada hacia la derecha para poder empalmar los terminales del sensor de punto muerto, que tienen tendencia a quedarse sin enchufar y hay que volver atrás cuando uno se da cuenta.


Se gira la caja de cambios y se introduce el eje del primario en el engranaje del plato de fricción del embrague a la vez que el tornillo de arriba a la derecha se mete en su alojamiento. Se coloca en su sitio la varilla del embrague con el pistón, el rodamiento y el muelle. Por supuesto el rodamiento bien engrasado. Se coloca el guardapolvos y se aprieta la abrazadera. Se coloca la palanca de empuje del embrague y se pone el pasador sobre el que gira (también se debe engrasar el interior del casquillo para evitar fricciones) y con eso casi tenemos acabado el trabajo. Solo queda enganchar el cable de embrague en la palanca.



Hasta aquí todo había transcurrido de forma muy rápida y esperaba acabar enseguida, así que me acordé de que tenía unas zapatas de freno nuevas que había comprado hace tiempo y que aun no le había cambiado porque no me había tocado desmontar la rueda y me dispuse a cambiarlas.
La operación es muy sencilla: se quita el circlip que sujeta ambas zapatas en el eje delantero


y se eleva ligeramente una de las zapatas, con lo cual salen ambas fácilmente.


Se quitan los muelles y se colocan en las nuevas zapatas, exactamente igual que estaban en las viejas.


Con ambas zapatas formando un pequeño angulo con la horizontal se presentan en el eje y la leva (que previamente se habrán engrasado) y se colocan totalmente horizontales, con lo que se amoldan perfectamente en su sitio.


Se coloca el circlip en su sitio y operación terminada.


El siguiente paso era montar el basculante, lo que resulta un poco pesado cuando lo hace uno solo porque hay que estar sujetándolo cerca de la horizontal para poder trabajar a gusto, así que me busqué a mi viejo ayudante el tronco para que me echase una mano y en un momento lo tenía colocado en su sitio y con los pivotes sujetándolo.


Puse los cuatro tornillos (nuevos, por supuesto) que sujetan el cardan a la cruceta, operación que siempre suele dar un poco de lata porque hay que estar metiendo y sacando primera para poder colocarlos y apretarlos. Tengo que confesar que el par de apriete de estos cuatro tornillos no lo aplico nunca porque se precisa de inventos raros y llaves especiales y yo solo tengo una llave fija de 10 que va de miedo. El apretón  que te permita una llave normal es más que suficiente (creo).


Una vez puestos y apretados los cuatro, coloqué el fuelle en su sitio (esta vez me costó menos trabajo que otras veces) y puse la abrazadera, con lo que la transmisión se quedó acabada.


Mientras ponía el cable del reenvío del cuentakilómetros me di cuenta de que había una rotura en la cogida del soporte de la maleta derecha, así que había que soldarla más tarde cuando acabase todo.


Antes de seguir me fui por una magnífica cerveza 1924 y me la tomé a vuestra salud, especialmente a la de Spinner.


Después de la hidratación empezaron los problemas. No sé si tuvo algo que ver la cerveza, que no lo creo, pero empecé a liarme un poco, de manera que coloqué la caja del filtro,


el filtro


y la tapa del filtro.


Y entonces me di cuenta de que no había forma de colocar la caja de la batería, así que marcha atrás. Medo filtro de aire fuera y colocar la caja de la batería, que por cierto, tiene un tornillo, el de la derecha abajo, que tiene guasa ponerlo. Una vez puesta la caja, la bateria, que por cierto está en las últimas, que dice que tampoco quiere entrar porque le estorban el desconectador de batería y hasta la cogida del amortiguador. No pasa nada, todo fuera, incluido el amortiguador, y finalmente accede a colocarse en su sitio.



Por cierto, se me cayó la tuerca de la cogida del amortiguador y no cayó al suelo, sino que hizo un pequeño ruido sordo y ahí quedó. Todavía no la he encontrado. ¿Donde demonios ha podido esconderse si no hay sitio? Y es una tuerca grande, de casi dos centímetros de ancho...
Vuelta a montar la caja del filtro de aire.


Y me doy cuenta de que no he pasado el tubo de gasolina de comunicación de los carburadores. Desmonto nuevamente, aflojo un poco los tornillos y consigo pasarlo sin tener que quitar totalmente la caja del filtro. Anda que me he lucido...


Bueno, finalmente acabo con esa zona y me voy al basculante. En el basculante hay que hacer tres cosas: centrarlo, apretar los cojinetes a su par y fijar los pivotes. Para centrarlo, se van apretando alternativamente los pivotes hasta que la distancia entre bastidor y basculante es la misma en ambos lados estando razonablemente apretados los pivotes.


Ahora se aprietan los pivotes a 20 Nm


y finalmente se aprietan las contratuercas para evitar que se aflojen, a 100 Nm.


Ya solo queda poner la rueda, que tampoco tiene mucha ciencia: colocarla, apretar los tres tornillos y poner y ajustar la varilla del freno.


Como ha habido pérdidas de aceite en el brazo del cardan y en el grupo cónico durante la operación, decido que lo mejor es sacar todo el aceite que quede y volver a rellenar.



Y antes de soldar la pieza que había visto rota coloco los silent blocks que tenía guardados junto a las zapatas y que pensaba que se me habían perdido.



Un poquito de soldadura, un toque de pintura, nuevo montaje y listos.



Quería volverme en la R80ST para probarla, pero la muy puñetera fue capaz de fundirse toda la batería antes de arrancar. La puse en carga y preparé la R65 para la vuelta, pero antes de cerrar probé a darle de nuevo al botón de arranque y allí estaba ella rugiendo como una fiera. A bajarla de la mesa, subir a la R65 y volverme con la satisfacción de haber hecho las cosas bien y encima ir comprobándolo kilómetro a kilómetro. Se ha quedado estupenda. A ver si la batería aguanta un poco más de invierno.

domingo, 16 de enero de 2011

235.- MAS CABLES Y CATALINA MEDIO ROTA

Por fin llegó el sábado. Después de una semana francamente mala en cuanto a salud se refiere, y aunque aún no me encontraba totalmente restablecido, no me pude resistir a la tentación que me hizo Resnian de dar un paseo en moto y acabar de arreglar los cables de la R65. Conste que pensaba acabarlos yo solo, pero cuando le ponen a uno un caramelo de esos, de que alguien que sabe de verdad trastear con la electricidad, te arregle el problema, la cosa está clara.
Habíamos quedado en salir a las neuve de la mañana para dar un paseo por el Parque de los Alcornocales de camino a Ronda, y claro, eso suponía unos cuantos kilómetros más, así que había que madrugar un poco.
A las nueve, después de una primera mojada, que para eso había niebla espesísima a esa hora, nos vimos en Los Barriles, sitio al que vamos frecuentemente en peregrinación, al menos una vez por semana. Un cafelito y Jaime me propone ir a su trabajo a enseñarme una moto. Llegamos, me explica un poco qué son las máquinas por las que pasamos, qué hacen y cómo se manejan y llegamos a un apartado en el que hay una preciosa R100 negra con llantas de radios y rodilleras de goma en los laterales del depósito, que por cierto le quedan muy bien, habrá que pensar en buscarse unas. La moto está impecable, con los mandos muy suaves, muy limpia y no parece tirar aceite por ningun sitio. Según me dice, restaurada por Natxo Barral en muchos puntos. De todas formas, para mi gusto le faltan las estriberas retrasadas, el manillar mas bajo y ancho (parece el de la R65) y una cupulita S, así que no me la voy a quedar; aunque los hubiera tenido, tampoco, pero se puede uno tirar un pegotillo ¿no?
Total, que nos volvimos a la carretera con más niebla que antes todavía. Mi casco BMW (el amarillo) es bueno, pero esto de los empañamientos lo lleva fatal, y en cuanto hace un poquito de frio hay que andar con la ventilación de la mentonera abierta, y a veces hasta con la visera un punto abierta. Bueno, pues eso con frio, porque con niebla es horroroso. Se empaña por fuera, se empaña por dentro, por más que abras la visera no sirve absolutamente para nada, y la única solución es ir muy despacio procurando no perder de vista al que lleves delante, en este caso Resnian, mientras con la mano izquierda haces de limpiaparabrisas cada trs segundos y no paras de largar maldiciones por no poder ni respirar. Me acuerdo que Dani Pedrosa tuvo algun problema parecido con su Nolan que le privó de poder hacer una buena carrera y enseguida se cambió al que lleva ahora, que no sé cual es. El caso es que no estoy nada contento con el resultado que da este casco en invierno. Llegamos hasta mas allá de Los Molares con niebla, pero desde entonces se abrió el dia y disfrutamos de una temperatura magnífica.
En Puerto Serrano nos desviamos hacia Prado del Rey, seguimos hasta El Bosque, cruzamos Ubrique, cuyo alcalde, a falta de otras iniciativas más productivas para sus vecinos, ha llenado de baches artificiales además de no arreglar los naturales, y nos adentramos en el Parque de los Alcornocales buscando la provincia de Málaga. La carretera está pésima, lo que digo para que no se os ocurra pasar por allí. Yo hacía años que no la recorría y la impresión que me daba es que estaba muy conservada; en feecto, todos los baches que había hace unos años, siguen estando y algunos nuevos tambien. Ya se sabe, carreteras secundarias donde las estadisticas de muerte son menores y que no importan tanto a quienes maldirigen la política de carreteras. Por cierto, entre tantos alcornoques se me venían a la cabeza continuamente imagenes de políticos y, la verdad, no me lo explico, porque ¿se parecen en algo los politicos a esos nobles árboles primos de las encinas? ¡qué cosas!
Se nos ocurrió hacer una parada en el Mirador del Corcho para hacer un par de fotos con la niebla en el fondo del valle del Guadiaro y no habíamos hecho más que quitarnos los cascos cuando pasa un grupo de motoristas, muchos de ellos con BMW clásicas; ni mas ni menos que tres R90S, y dos R100RT. Además venían con una Triumph Rocket, una japo que no recuerdo y una Ducati 748. Total, un repertorio de monerias.

Los paramos, nos presentamos pensando que nos conoceríamos del foro de bmwmotos.com, pero no era así, con lo que se comprueba una vez más que existe vida más allá del foro. Hicimos un poco de proselitismo animándolos a que se asomaran por el foro de clásicas y quedamos en llegarnos a verlos alguna vez a Velez Málaga, su lugar de origen. Por cierto, las motos las tenían perfectas. Se ve que son buenos aficionados.

Tras unos minutos de charla nos despedimos y nos dispusimos a seguir cada grupo su camino, ellos hacia el sur y nosotros hacia el norte, camino de Cortes de la Frontera, pero antes hicimos las fotos para las que habíamos parado.

En pocos minutos estábamos en Cortes de la Frontera, que, por cierto, también está en obras y te obligan a dar un rodeo de mucho cuidado y subíamos hacia Benaoján, el pueblo de mi querido amigo Manolo. De allí a Ronda en pocos minutos. Para quien quiera hacer el viajito: el paisaje es muy bonito, pero la carretera está infame, así que mejor os buscais otras rutas, que las hay tan bonitas como ésta pero con mejores carreteras.
Cuando llegamos a Ronda, y tras el protocolo de siempre (llamada, encender aparatos y limpiar el casco) nos pusimos a trabajar en la R65. Yo me puse con la batería, que como ya había visto las semanas anteriores, estaba medio muerta porque no aguantaba nada tras una carga. La desmonté, la puse a cargar a ver si por uno de esos milagros que pasan de vez en cuando la podía resucitar, y puse una nueva que había comprado hace una semana en Cobatsa (muy recomendable).

La nueva, por supuesto, de gel, que ya estoy un poquito aburrido de las otras (mantenimiento, se salen y lo corroen y sulfatan todo...).
Mientras yo ponía la batería nueva, que me dio un poco de lata porque es un poco más alta que la otra y las correas de goma llegaban a duras penas a las sujeciones, Resnian se había liado con los cables y antes de que me diese cuenta ya lo había conectado todo, con lo que me quedé con las ganas de saber dónde iba cada cable, así que como se estropee, ya sé quién me lo va a arreglar...

Después de esto solo quedaba poner nuevamente el carenado y comprobar cómo había quedado todo. Por cierto, ahora que lo veo, creo que voy a tener que pintar la parte interior en negro satinado.

Todo funcionaba correctamente, pero no me la pude traer porque se me olvidaron las tuercas que sujetan los intermitentes delanteros, así es que se pospone el estreno de la nueva relojería para la semana próxima. Ahora tengo información de:
  • cuentakilometros total
  • cuentakilometros parcial
  • tiempo de viaje
  • velocidad puntual
  • velocidad máxima alcanzada
  • revoluciones por minuto (en dos relojes) puntual
  • temperatura ambiente
  • voltimetro
  • reloj
  • y los chivatos de siempre: punto muerto, insuficiente presion de aceite, insuficente carga de la bateria e intermitentes.
Aproveché para ponerle al carenado un par de sujeciones inferiores para darle mayor rigidez ante el viento, que son conocidas las velocidades astronómicas que pilla esta R65, para lo cual fabricamos un par de sujeciones metalicas ad hoc y que al final puse al revés.

Y ahí se iba a acabar todo, porque ya solo nos quedaba pasarle el Twinmax a la moto de Resnian, que según decía no acababa de ir fina, e incluso la dejó al ralentí un rato mientras acabábamos con el carenado y daba unas explosiones bastante raras.
Con el Twinmax no conseguiamos ajustar el ralentí, de forma que para equilibrar ambos carburadores, el derecho tenía que tener totalmente a cero el tornillo de ralentí que actúa sobre la apertura inicial de la mariposa, y eso no es correcto. Empezamos a trastear, que si la chispa es buena, que si no es buena (a pleno sol es mejor no hacer según qué comprobaciones) pero como nos pasa siempre, y a pesar de disponer de una estupenda mesa elevadora, al final acabamos trabajando en el suelo, que es lo nuestro, que para eso somos unos arrastraos. Total, que el cilindro derecho no iba ni bien ni mal, sino que no iba.

Le cambiamos las bujias, le limpiamos el carburador y viendo que no era nada de eso, porque la moto seguía igual, pensamos en la posibilidad de una válvula pisada o similar. A Resnian el pobre se le iba poniendo carita de "aquí hay algo gordo". En menos de lo que se tarda en contarlo teníamos los culatines fuera. Un reglaje de válvulas en el lado derecho (aun en caliente, con lo que se nos iba a quedar un poco ruidosa en frio, pero funcionando) y vuelta a probar: perfecta.

Ahora, ya puestos, y para que no sonase más de un lado que de otro, le hicimos un reglaje en el lado izquierdo

Ahora sí que funcionaba bien la moto. Solo hay un inconveniente y es que, al haber hecho el reglaje de válvulas con el motor caliente, las varillas están dilatadas, lo que quiere decir que en frio estarán mas cortas de lo habitual y sonarán bastante, además de que no abrirán totalmente las válvulas. O sea, que hay que volver a repetir el ajuste de válvulas cuando se enfríe la moto. Otra cosa que apañamos fueron los culatines, que estaban puestos al revés. Para el que no lo sepa, están marcados con una R (rechts) y una L (links) y esas marcas deben ir visibles en la cara superior del culatín y cada una en su lado: la R en el lado derecho y la L en el izquierdo.
Y con esto se nos había pasado la hora de comer, así que decidimos tomar algo en el camino de vuelta. Como la R65 tenía que volver a quedarse por falta del intermitente derecho, le tocó el turno al misl amarillo.

La vuelta la hicimos curveando un poco: Arrriate, Setenil de las Bodegas, Torre Alháquime, Algodonales, donde paramos a tomar algo, y ya hasta Sevilla del tirón.
Un dia muy agradable a pesar de que aún no estaba totalmente recuperado físicamente. y se me ha hecho algo largo el camino de vuelta. Muchas gracias, Jaime, por resolverme el cableado, pero me he quedado con las ganas de ver por donde iba cada cable.