miércoles, 14 de mayo de 2014

348.- DE NUEVO A LA CARGA CON LA SHERPITA

Esto ya va empezando a tomar forma. Hasta ahora todo el trabajo ha sido desmontar, reparar, limpiar... y ahora viene la parte más bonita: volver a ponerlo todo como debería estar.
Salgo de Sevilla tempranito, que el tiempo meteorológico y la estación invitan a hacerlo. Voy en la 1100S y con gomas nuevas ¡No os digo nada lo que he disfrutado, sobre todo en los últimos tramos...! A las nueve y poco en Ronda. Lo que tenía pensado hacer, sobre todo, era pintar el depósito de la Sherpa, pero al final no pudo ser. Si lía uno a hacer cosas y haces de todo menos lo que tenías programado. En realidad es que no tenía imprimación específica para fibra de vidrio y buscar cosas raras en Ronda es un numerito, que la mitad de las tiendas ni han oído hablar de esas cosas.
Me había quedado el último día en que tenía que cambiar los cojinetes de la dirección de la Sherpa. Pues eso fue lo primero que hice. Un par de golpes por dentro para sacar los casquillos y fuera.


Se coloca el nuevo y se mete la barra de la dirección con su cojinete.



Se coloca la tija superior y se ajustan los aprietes. El par de esto no me lo sé, así que a ojímetro, es decir, aprieto hasta que oponga un poco de resistencia al movimiento y seguidamente aflojo un poco.
Y con esto ya podemos poner la amortiguación delantera. Me falta por ponerle aceite, pero así pesa menos, que hasta que le ponga las ruedas y el manillar esta moto pesa cada día más.


La vuelvo a subir a la mesa y coloco el pedal del freno.




Al tensor de cadena le cambio la goma, que está un poco gastada.


Y lo coloco en su sitio, previo recorte del muelle que tenía, y colocación en su sitio de verdad, que lo tenían enganchado a la parrilla de protección del cárter porque era muy largo.



Con esto ya puedo poner el motor en su sitio.


Ahora sí que pesa la condenada. Hay que ir pensando en poner las ruedas si no quiero deslomarme.
Le coloco las orejetas del faro en las barras de la horquilla y la dejo preparada para cuando me manden el nuevo cerquillo del faro, que estaba de pena y he decidido ponerlo nuevo.


Seguidamente coloqué el carburador y el filtro del aire y con eso dejé la Sherpa para la próxima semana.


A continuación saqué la R100GS para hacerle unas fotos para el anuncio de venta y para dejarla preparada, que me la llevaba para Sevilla.
También saqué la Triumph para darle un fregado, el primero de su vida, que todavía no la había limpiado desde que volvimos de Santiago y de eso hace un mes. Por cierto, que limpiando me di cuenta de que los dos protectores de las barras de horquilla venían medio sueltos. Un negativo para Triumph.



Y, ya puestos, pues le tensé la cadena, que en tres mil kilómetros se ha aflojado un poco ¡anda que no voy a echar de menos el cardan!
Por cierto, la caja de herramientas de esta moto es completísima. Solo le falta un teléfono móvil para llamar a la grúa, porque con ese arsenal de herramientas no puedes ni cambiar un fusible.


En fin, ya veremos con qué vamos rellenando la bolsita. Por lo pronto hace falta una llave 17, por lo menos, para poder tensar la cadena, ya que el primer paso consiste en aflojar el freno de la excéntrica, que es este tornillo que está debajo de la llave


Seguidamente, con la llave que trae la moto, y moviendo en el sentido contrario de las agujas del reloj, se tensa la cadena.


Para acabar el día también le di un buen lavado a la R100RS, que todavía tenía mucha de la porquería acumulada durante el invierno, y eso que las limpio a menudo, pero no hay forma de tenerlas limpias siempre. Es que son muchas. Tengo que desprenderme de algunas, que el patio está tal que así cuando me voy.


Y eso que la Sherpa, que está al fondo, como no tiene ruedas, casi no se ve.
La vuelta muy bien, salvo que me ha vuelto a parar la Guardia Civil en el control que ponen de vez en cuando en La Nava, un poco más allá de Algodonales. Es la tercera vez que me paran en un mes o mes y medio. En cuanto me quité el casco me reconoció un amigo guardia y no me hicieron abrir las maletas ni nada, pero, vamos, que se ve que estoy echando cara de delincuente habitual, porque me paran cada vez que me ven ¡con lo bueno que soy yo!

lunes, 5 de mayo de 2014

346.- ARREGLADA LA GS. OTRA VEZ EL MOTOR DE ARRANQUE.

Sábado previo al GP de Jerez. Salgo temprano para Ronda. Sé que me voy a encontrar muchas motos de frente a partir de Cuatro Mojones, así que habrá que extremar el cuidado, que no todos respetamos escrupulosamente las reglas de la circulación. También debe haber radares escondidos por todas partes con civiles pescando, que para la DGT es un día de mucha recaudación (siempre por nuestra seguridad, claro, no se me vaya a interpretar mal). 
Efectivamente; todo normal hasta Cuatro Mojones. A partir de ahí muchísimas motos. En Algodonales, un poco más allá de la gasolinera, un coche con radar camuflado. Son las nueve y cinco de la mañana y ya deben llevar un buen rato allí emboscados. Lo que pensaba: es un fin de semana estupendo para hacer caja. Además, aquel tramo tiene una limitación a 50 km/h que nadie ve lógica, ya que en quinientos metros lo único que hay son tres ventas y una gasolinera, y todo en una recta con buena visibilidad. El sitio ideal para recaudar.
Llego a Ronda a las nueve y media y me pongo a trabajar enseguida. Para hoy tengo como primera tarea despegar la batería de la R80R de su soporte. Me explico: la última vez que saqué el soporte lo pinté y dado que había encontrado unos restos de lámina de caucho que mi hermano había usado para impermeabilizar el techo de su gallinero, decidí ponerlo como base en el soporte para amortiguar la batería. Recorté un pedazo del tamaño adecuado y lo coloqué, y parece que con el tiempo y el calor procedente de la marmita ha debido fundirse y soldarse con el soporte y la batería. 
Total, que para sacar el conjunto de soporte y batería tuve que desmontar toda la caja del filtro del aire, lo que tampoco me importa mucho porque tengo que sacar la caja de cambios cuando arregle la que tengo encima de la mesa en Sevilla. Saco el soporte de la batería y dejo la caja del filtro del aire desmontada. Con un par de destornilladores largos hago un poco de palanca y la batería se despega de la capa de caucho. No cuesta mucho trabajo, pero era imposible sacarla solamente con las manos.
La finalidad de sacar la batería no es otra que probarla en la R100GS a ver si arranca con ella, que está cargada a tope, y la que tenía la GS parece que no acaba de cargarse. La coloco en su sitio, doy el contacto y aprieto el botón de arranque. Click. Click. Aquello no se mueve.

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Suena como a que el motor de arranque no funciona porque no se mueve el bendix. Me parece que lo que está averiado es el motor de arranque. Mientras pienso qué puede ser y si tiene relación con aquello de que la batería estaba descargada, voy desmontando la tapa del motor de arranque. Para sacarla preciso dejar suelta la caja del filtro, que la aprisiona apretándola contra el cárter de la cadena de distribución, así que aflojo los dos tornillos que la sujetan al bloque del motor y quito el que la sujeta al techo de la caja de cambios.


Quito los dos tornillos que sujetan la tapa del motor de arranque.


Y ya lo tenemos a la vista.


Para asegurarme de que la moto va bien y que es solo el motor de arranque el que no funciona compruebo todas las conexiones eléctricas e intento arrancar de nuevo con el motor de arranque, con el mismo resultado que antes: click, click. Lo intento a patada y arranca bien.

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Me llevo la moto un poco hacia la puerta para tener mejor luz y empiezo a sacar el motor de arranque. Primero quito completamente la caja del filtro de aire para tener acceso a los dos tornillos que fijan el motor por la parte posterior.



Continúo quitando los dos tornillos que sujetan la tapa del cárter del alternador.


Y antes de toquetear nada cerca de lo eléctrico desconecto el polo negativo de la batería.


Ahora puedo meter una llave para soltar el tornillo que fija al motor de arranque por la parte delantera.


Haciendo un movimiento de giro del motor de arranque en el sentido de las agujas de reloj a la vez que se levanta la parte trasera y se balancea de derecha a izquierda (es más fácil hacerlo que contarlo) saco el motor de arranque de su alojamiento y suelto los cables.


Nada más sacarlo de su hueco ya sé cual es el origen de la avería. Me lo canta la tuerca que veo suelta.


Esa tuerca no puede ser más que del tornillo que sirve de eje para el bendix, y, efectivamente, así es.


La sustituyo por una tuerca con freno, aunque esta ya tenía puesta una arandela grover para evitar que se aflojase.


Coloco nuevamente los cables en su sitio


Y coloco el motor de arranque en su sitio recorriendo al revés todo el camino hecho. Una vez todo en su sitio pruebo de nuevo a ver si ahora funciona el arranque.

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Ahora vuelve a estar todo bien, a excepción de que no sé si carga bien o no la batería. Coloco un voltímetro en los bornes de la batería y vuelvo a arrancar.

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Parece que todo está bien, así que cierro y me olvido de la moto hasta que vaya a cogerla.
En tanto es la hora de comer le doy un poco de brillo a las tijas de la Sherpa.
A la hora de comer cojo la R100GS y me voy a Ronda con ella. Por supuesto, sin un fallo, ni a la ida ni a la vuelta. Todo ha sido una pequeña tontería: una tuerca que se ha soltado, lo que pasa es que me ha engañado al coincidir con que la batería estaba estropeada. Si las averías eléctricas me traen frito, cuando se juntan dos a la vez, no digo nada...
Después de comer me puse un rato con los cojinetes de dirección de la Sherpa, pero he visto que no están buenos, así que los he pedido nuevos y ya los montaré. También seguí poniendo masilla y lijando el depósito, al que cada vez le queda menos para entrar en pintura. Tengo que pedir también las pegatinas para ponerlas antes de lacar.


Y ahí se quedó el día. Bueno, me falta por decir que lavé a conciencia la R100GS y la R65, que estaban bastante guarras de las últimas lluvias. Y con eso di de mano y me volví a Sevilla otra vez en la R1100S, no vaya a ser que alguien quiera verla por aquello de que está en venta y la moto no esté presentable porque no esté en Sevilla. Ahora, que la semana que viene, si no se ha vendido, se queda en Ronda.
El panorama, para los que no se crean que la guarida está a tope es tal que este:


Abarrotado. Y todavía estaba fuera la tigresa agazapada en el sauce,


La semana próxima más.

jueves, 1 de mayo de 2014

345.- Y DE NUEVO A LA TAREA.

Por fin puedo llegarme a Ronda a hacer algo. Tengo muchíiiisimas cosas pendientes: una caja de cambios por reparar, una Sherpa por montar, una Honda VFR a la que hay que volver a ponerle los plásticos (que había pintado previamente la semana pasada pero que no dejé aquí reflejado porque no me había llevado la cámara), investigar una averia electrica de la R100GS, cambiar varios neumáticos.... Me voy a Ronda en la R100RS (la semana pasada, cuando pinté el carenado de la VFR me había ido en la Sprint y me había vuelto en la R100RS) sin problemas de ningún tipo. Algo más de tráfico que de costumbre, pero sin problemas. Llego temprano, entre otras cosas porque he salido muy temprano, a las ocho de la mañana, así que a las nueve y pico estaba empezando a trabajar.
Lo primero, dado que aquello está que no se cabe, sacar unas cuantas motos para dejar sitio para trabajar. Necesito vender tres motos por lo menos. A ver si alguien se anima, que están todas la mar de bien cuidadas y cualquiera es una buena compra.
Bueno, como digo, después de sacar algunas motos, me pongo con los plásticos de la VFR, que se quedaron secándose encima de la mesa. La verdad es que me quedaron muy bien a excepción de una pequeña zona que, la verdad, se me pasó y se ha llevado algo menos de laca, pero ha quedado francamente bien.


Colocar las piezas es bastante fácil: presentarlas y poner los tornillos correspondientes.



Compruebo que la moto arranca bien y funciona adecuadamente (la última vez que la subí a la mesa le cambié los filtros y el aceite).


Todo va como una seda, y es que esta moto es especialmente dulce, sobre todo si la comparamos con las BMW 2V.
Y conforme estoy escribiendo esto (cuatro días después, todo hay que decirlo) veo lo poco que dura la dicha en casa del pobre, porque a mi hijo le han dado un golpe y le han vuelto a romper la moto. Afortunadamente parece que no ha habido daños personales importantes, pero la moto vuelve a estar de baja, solo que esta vez la va a arreglar el mecánico a costa de la compañía de la nevera que le ha dado el golpe.
Y, hecha la pausa, me vuelvo al pasado y sigo contando lo que hice el otro día. Acabada la VFR me fui por la Sherpa. Si recordáis, ya tenía imprimado el chasis y el basculante y estaban a falta de pintura y lacado, pero antes de eso me fui por el depósito y le empecé a remendar los pequeños desconchones  y grietas con Rocadur, una masilla de carrocero.


También pude comprobar que la parte del asiento estaba francamente mal; se había reparado porque seguramente habría sufrido alguna rotura, y era una zona débil que había que reforzar un poco.


Preparé un poco de resina de poliéster y con un poco de fibra de vidrio le di un poco más de consistencia a toda la zona.



Mientras se polimerizaba la resina colgué el bastidor y el basculante y los pinté con la pintura que dicen que lleva esta moto, el gris plata de Ecenarro SA. Después le di varias manos de laca con la que uso habitualmente, que no recuerdo ahora cómo se llama.


Fuera estaban la VFR, que me iba a llevar a Sevilla, y la R100RS, que estaba descansando después del tute mañanero.


Seguí repasando el depósito de la Sherpa con Rocadur y ya que estaba liado con la resina de poliester decidí impermeabilizar el interior, así no tenemos después problemas con posible salida de gases de gasolina que formen burbujas en la pintura.
Este sistema es facilísimo: Lo primero es tapar los orificios de la moto (la comunicación entre ambas mitades y la salida del grifo de gasolina para que no se nos vayan a obstruir con la resina.


Seguidamente preparamos la resina según las indicaciones del fabricante


y la vertemos en el interior del depósito.


Lo movemos en todas direcciones procurando que la resina tapice toda la superficie interior y vamos controlando en la pequeña muestra que hemos dejado en el vaso de mezcla tanto el color como la densidad de la resina, lo que nos informa de su estado de polimerización. Al principio es de color azulado y se va volviendo de color marronáceo a la vez que se van formando grumos mas densos.



Esto nos da una idea de cuando debemos proceder a dejar salir el resto de resina que ya no va a tapizar nada y que solo nos puede dejar pegotes indeseables que disminuyan la capacidad del depósito, y más en este que es ya especialmente pequeño.
Para acabar, dejamos el depósito invertido, es decir, con el orificio del tapón de gasolina hacia abajo, de forma que los posibles restos queden depositados en la parte superior del depósito, donde no influyen mucho en la capacidad total.
Mientras hacía todo esto, la laca del bastidor se había secado, así que me lo llevé nuevamente a la mesa y monté el basculante en su sitio.


Y con eso di por concluida la jornada de trabajo. Bueno, en realidad estuve intentando cambiar la batería de la R80R a la R100GS, que me parece que ha llegado al final de su vida, pero no fui capaz porque estaba pegada al soporte de la batería. El próximo día intentaré despegarla y cambiarla a ver si es esa la misteriosa avería de la R100GS del otro día.