viernes, 4 de junio de 2010

202.- NUEVO SILENCIADOR EN LA R80ST

Hoy tocaba cambio de escape. Le he comprado a Angeloso el de su GS, que creo que es el mismo que el de la R80ST, y me lo he llevado a Ronda montado a horcajadas en el asiento de atrás de la R100RS. Ha sido muy bueno todo el camino y no se ha movido para nada.
Me ahorro detalles del viaje, porque no ha tenido nada especial, y me voy al cambio propiamente dicho. Como suele pasarme, muchas veces calculo los tiempos de una operación según mis propios parámetros , que suelen ser muy optimistas, de forma que en este caso pensé que el cambio de silenciador iba a ser coser y cantar, así que ni me molesté en meter la moto dentro ¿para qué, si van a ser diez minutos...?
El desmontaje, como suele suceder, fácil. Asiento fuera, unos tornillitos y silenciador suelto.

Primeras dificultades: sacar el escape de la marmita, pero poniendo un tronco debajo y haciendo un poco de palanca alternativa hacia arriba y hacia abajo, me quedo con el silenciador en la mano.

En la marmita me encuentro con que hay un tubo soldado para acoplarla al silenciador antiguo, que era de mayor diámetro.

Visto lo visto me decido por sacar todo el conjunto de colectores y marmita y darles un repaso.

Como no me cuadran los diámetros, mido y resulta que el interior de los colectores es de 34 mm,

el interior de la salida del escape en la culata es de 38 mm,

al igual que el colector en su inicio, que también mide 38 mm, pero es que está suplementado con un trozo de tubo,

siendo el diámetro externo sin el suplemento de 34,4 mm.

Hechas las comprobaciones, me dedico a quitarle el suplemento a la salida de la marmita para poder acoplarle el silenciador de Angeloso. Un cortecito y un poco de rebaneo por la parte soldada, y listo.

Ahora sí que entra bien en el silenciador.

Tras una limpieza exhaustiva de la marmita, descubro que no solo tiene letras, sino que,. además, tiene una grieta.

lo que acrecienta mi mosqueo con los diámetros. Conclusión: lo monto, pero empiezo a gestar la idea de sustituir los colectores por unos de 38 mm y la marmita por una "Y". Por si se me ocurre pronto, hago todo el montaje con grasa de cobre para facilitar el desmontaje. Primero los colectores,

y después la marmita en su unión con los colectores

y con el silenciador.

Bueno, y así ya queda presentado.

Todos los tornillos van a su sitio, menos el mas posterior, que precisa que lo mueva un poco hacia adelante. Un poquito de fuerza con una llave Allen para aflojar la pletina, y... tornillo roto.

Pero no me iba a entretener más en sacarlo. Eso se queda para otro día. A ver si se deja, que tenía una mala pinta... Por lo pronto arreglé el asunto con un trozo de alambre, ese amigo que de tantos apuros nos saca, y coloqué el protector que tenía guardado desde que compré la moto y que pensaba que nunca iba a poder colocárselo. El resultado final es bastante satisfactorio en cuanto a estética, como que se parece más a la moto original,

y muy satisfactorio en cuanto a rendimiento y sonido. La moto suena bastante mejor, con un sonido más apagado, y se ha vuelto más dulce de comportamiento, sin dar las patadas que daba antes, mas progresiva.
Ni que decir tiene que me he vuelto en la R80ST, babeando como un niño chico.

sábado, 29 de mayo de 2010

201.- SEGUIMOS EN LA BRECHA, PERO POCO

Pues si. Este sábado ha sido casi de trámite. Spinner me llamó el viernes por la noche para decirme que se venía conmigo. Yo esperaba que se trajese la R65, pero ha aparecido con la GS grandota, la elefanta, como le dice él, así que lo he llevado a paso de R80ST, que no es demasiado vivo que digamos. Mejor, que así no hay multas.

Una vez en Ronda me encuentro a mi hermano, el famoso horticultor, que se encuentra en plena guerra con un jabalí que ha entrado por la noche y le ha desmontado el huerto. Anda el pobre reponiendo plantones, previniendo nuevos ataques y preparando una ofensiva para expulsión del bicho fuera de los límites del huerto.
Nosotros, por nuestra parte, nos pusimos a la tarea en cuanto llegamos, pero en realidad, como digo en el título, ha sido un día de mero trámite. Para empezar colgamos el extintor que compré el otro día, y es que un fuego en un sitio donde hay tanta gasolina...

Va a ser menester tener algunas brocas de las de pared. A ver si me acuerdo y las compro, que hay que reformar algunas cosas, y las que tengo allí están de pena.
A continuación cambiamos la bomba de freno delantera de la R80ST, a la que le había cambiado el recambio, pero sigue sin ir bien, así es que lo más probable es que esté rayada. Le he puesto una de 13 mm que tenía guradada por allí y va francamente bien; mucho mejor que con la de 12 mm.

A continuación le enseñé a Spinner como quedaba la cúpula en la R65

y el proyecto que tengo de ponerle un voltímetro-reloj-termómetro interior y exterior-avisador de hielo-y no se cuantas cosas más, pero fue solo tocarle un botón y se puso a hacer un ruido muy raro, como el que hacen las bombas de las películas cuando le quedan veinte segundos para estallar, así que lo dejamos a un lado y nos fuimos a otra cosa. Un dia de estos me leeré las instrucciones.

La otra cosa fue quitarle las maletas a la R80ST y pegarle un buen fregado a todo. La voy a dejar de verano, por ahora.

Aproveché que había quitado también los soportes de las maletas para darles un lijado y pintarlos.

En esto aparecieron por allí Cachiss y MicMic, con las respectivas, que venían de visita y a llevarse el antiguo deposito de la R80ST. Nos tomamos una cervecita y se fueron.

Faltaba poner los intermitentes en la R65, que con eso de la cúpula había que resituarlos. Tras mucho probar por un lado y por otro decidí que lo mejor era ponerlos por debajo de la tija inferior, en las barras de la horquilla, pero hacía falta un trozo de tubo para sujetarlos a los sujetadores, y eso implicaba encontrar un pedazo de tubo, soldarle una tuerca, etc.
Afortunadamente había un trozo por allí, así que soldé la tuerca con bastante dificultad porque no veo con la careta, y acertar es francamente difícil. Después he visto que existen unas que te permiten ver. Le he encargado una a Resnian.

La tuerca quedaba un poco regular, porque parte de la soldadura me taponaba la rosca y no permitía que entrase el tornillo

de manera que hubo que rehacer la rosca con un macho.

Lo siguiente, hacerle un orificio para pasar el cable

y ponerlo presentable con un poco de lija y pintura cromada.

Y ya solo quedaba ponerlos en su sitio, colocar los cables y comprobar que todo funcionase correctamente.

Y para acabar el día, le dimos un buen fregado a la R100RS, que estaba todavía con barro de la ultima lluvia.

Y con ella me he vuelto a Sevilla.

lunes, 24 de mayo de 2010

200.- GOMAS NUEVAS Y OTRAS ZARANDAJAS

Sábado sabadete, coger la moto y viajete. Pues no; esta vez no he cogido la moto, sino que me he ido en coche, pero previendo esto, el miércoles me di un paseito relámpago en cuanto salí del trabajo y cambié la R65 por la R80ST.
En efecto, me he ido en el coche porque tenía que llevarme un par de bultos: un extintor para tenerlo en el taller, que no está de más algo de prevención, y una cupulita para la R65, que la original de BMW la voy a dejar para la R100RS, que entre otras cosas es para un faro de 8" y en el de 7" de la R65 quedaba un poco rara.
Apenas llegué me puse a cambiar la goma trasera de la Sprint, y a pesar del nuevo aparato no ha sido nada facil, y menos solo, porque hasta que acabé estuve solo, y solo yo sé lo que suda para destalonar y desmontar una goma de ese tamaño a la clásica usanza. Un poco más tarde, cuando aún estaba pintándole las letras al neumático, llegó Javi con su R65, que se había dado un paseo desde Marbella para conocernos, y de paso para que le echara una mirada a su moto a ver qué me parecía.

La moto está francamente bien, solo un poco deteriorada de pintura, pero suena muy bien y anda mejor. Total, que con un poco de maquillaje se queda estupenda.
Le abrimos el cárter del alternador y vimos una placa de diodos con mas mataduras que un burro viejo, pero cumpliendo perfectamente su función. Lo demás, más o menos limpio y en aparente buen estado.

La cadena de distribución suena un poco, pero eso es casi normal en estas motos, y desde luego, no es preocupante. Le hice una puesta a punto de encendido (bueno en realidad solo comprobé que estaba en su sitio) y le hice una puesta a punto de carburadores, que esos si que estaban un poco (casi nada) desajustados. Acabado lo anterior, y mientras Javi se dedicaba a pulir el piloto trasero

yo equilibraba la rueda trasera y la montaba. Por cierto, he puesto una goma nueva, unos Dunlop Sportmax Qualifier, y el cuentakilómetros de la moto marca 36579 km, lo que quiere decir, si mis cálculos no me engañan, y dado que la cambié con 27000 km, que la anterior, una Dunlop D220, me ha durado 9579 km.

A continuación me puse con la delantera. Primero destalonar y luego sacar de la llanta.

Seguidamente, poner la nueva, que es la misma que llevaba, la Dunlop D208, para lo cual tuve que bajarme todo el invento al suelo. Parece mentira la lata que me ha dado esta goma...

Al final acabó en su sitio, gracias a la ayuda de Javi,

que, por cierto, seguía sacándole brillo al piloto trasero.

He aprovechado para cambiar las pastillas de freno, que son las que traía de fábrica, y que podían haber aguantado todavía un porrón de kilómetros, según su aspecto,

pero es que ya estaba aburrido de estar mirando continuamente si estaban gastadas, así que he optado por poner las nuevas y limpiar las viejas y guardarlas por si hace falta un apaño para unos miles de kilómetros en un futuro.
Después de esto nos fuimos a echar una cerveza viendo los últimos minutos de la clasificación de MotoGP en Le Mans y cuando acabó Javi se fue para Marbella. ¡Buen chaval!

Cuando me quedé solo me puse a intentar arreglar el cuenta kilómetros de la R65, que había perdido uno de los tornillos que sujetan la esfera. Abrí el bisel con mucho cuidado, apoyando un destornillador y haciendo palanca, y saqué el reloj.

Seguidamente quité los tres tornillos posteriores para sacar la cazoleta e intentar recuperar el tornillo, que no tenía mas remedio que estar dentro, pero no solo no salía sino que ni siquiera sonaba a nada suelto. Cosas de estas motos...

Busqué por todo el taller un tornillo que fuese de la misma métrica y tamaño y que me sirviese para sujetar la esfera, y lo encontré: el de una ficha de empalmes.

Y como suele suceder, en cuanto puse el tornillo sustituto apareció el original, así que lo puse en su sitio, engrasé un poco los engranajes y cerré el reloj, pero como el bisel no se quedó totalmente hermético le puse un poco de plastidip para impedir las entradas de agua

y lo monté en su sitio, pero ya que estaba aquí, desmonté la tija superior para sacar los soportes de intermitentes que había puesto el otro día y que no me iban a servir con la nueva cúpula que le iba a montar.

El motivo de poner esta cúpula es que la otra, aunque es mucho mas bonita (es la original), es para faros de 8", y el de la R65 es de 7", de forma que queda mucho espacio muerto y no queda bonito, asi que se la voy a poner a la R100RS, que pasará a ser una R100S, pero para eso queda un poco de tiempo todavía.
A lo que iba, que le puse la cúpula nueva, que queda tal que así:

Parece que debe proteger bastante, ya que subido en la moto al menos me tapa todo el pecho, y eso se debe notar en la velocidad punta.

Para acabar el día le di un buen fregado a la Sprint, que, por cierto, sigue en venta, ahora con gomas a estrenar,

y me volví a Sevilla en el coche, que me cansa diez veces más que la moto, donde llegué casi de noche.
Próximos inventos: pintura de todo lo que estropeé la última vez y de la cúpula. A ver si el sábado que viene lo lijo todo y lo dejo preparado para el ataque de pintura, que de ésta seguro que me sale bien.
Y, a todo esto, ahora me doy cuenta de que el blog tiene ya 200 entradas. Eso es una pechá de escribir.