jueves, 12 de marzo de 2009

119.- NUEVO CASCO, Y DE BUENA MARCA

Aprovechando una magnífica oferta de MSMboutique BMW, me he comprado un casco BMW sportintgral con el que estoy contentísimo. Por cierto, el precio: 100 euros + 20 euros de gastos de envío. ¡Asombroso!

Llevo una semana con él y las sensaciones son muy buenas: silencioso, cómodo, bien ajustado, etc. A los dos dias de empezar a usarlo se me empezó a "despellejar" la pantalla por su cara interior, la capa antivaho, con lo que ello supone de dificultad para la visión, especialmente para la nocturna, en que cualquier foco luminoso se transforma en un destello con halo en la pantalla.

Llamé por teléfono a MSMboutique y me dijeron que con la factura me presentase en cualquier concesionario BMW, que me arreglarían el problema al momento. Así lo hice; aproveché que tenía que pedir un par de piezas para la R100RS y me llegué a Todomoto, donde, efectivamente, me solucionaron el problema en un minuto, cambiandome la pantalla por una nueva. Ahora estoy todavía mas contento con mi casco nuevo. Mi agradecimiento a MSMboutique BMW por la magnifica oferta y la rapidez en el envío, y a Todomoto y BMW por solucionarme el problemilla con tanta presteza.
Y como uno no se puede estar quieto, ya lo he personalizado y ha quedado tal que así:

martes, 10 de marzo de 2009

118.- ¿TIENE QUE MATARSE ALGUIEN PARA QUE ASFALTEN ESTO?

Por aquí paso muy a menudo para volver a casa; saliendo del Puente del Quinto Centenario me desvío hacia los Remedios por el Puerto de Sevilla. Es una zona con muchísimo tráfico pesado, y, lógicamente, el asfalto se resiente, pero no hay razón para que se encuentre en el estado en que se encuentra. Ignoro si su cuidado depende de la Diputación Provincial, del Ayuntamiento o de quién, pero el caso es que esta zona comprendida entre estas dos rotondas, junto al Puerto de Sevilla, es un sinfín de trampas, especialmente para los vehículos de dos ruedas.

Apenas salir de la primera rotonda (la de abajo en el mapa) se encuentra uno este monumental conjunto de grietas, y baches presididos por este enorme agujero

De la profundidad que tiene el agujero nos puede dar una idea la lata de coca-cola que puse en su interior, para que me sirviese de elemento comparativo de tamaño, que no llega a sobrepasar los bordes.

Qué duda cabe de que si uno se mete en ese agujero con una moto se ha metido en un buen lío del que posiblemente salga al menos con un buen susto. Visto desde otro ángulo, su aspecto sigue
siendo imponente.

Y un poco mas adelante hay otro agujero de similares características, por si acaso has podido pasar con bien del primero.

La carretera, hasta la siguiente rotonda, está sembrada de nuevas trampas, que quizás a un vehículo de cuatro ruedas apenas si le suponga un traqueteo mas o menos importantes, o la rotura del cárter, pero que a nosotros los motoristas nos puede hacer mucho daño. Y cuando llegamos a la siguiente rotonda, la de más arriba en el mapa, el aspecto no mejora mucho. A la entrada, este aspecto:

Hasta los peatones deben tener dificultades para pasar por ese paso de cebra. sin ayuda de un piolet. En medio de la rotonda, justo en la trazada buena, otro agujero de muchísimo cuidado, por si has podido esquivar todos los anteriores

y a la salida todo un campo de socavones a cual mas puñetero

para acabar con otra estupenda colección de agujeros, digna de estar en cualquier museo del disparate, a todo lo largo de la calle.

Es de gran innobleza sacarnos los cuartos a impuestos para tener nuestras calles y carreteras así. Como siempre, cuando haya una desgracia se asfaltará la calle y se pondrán los medios para que no vuelva a pasar y, al menos en unos años, hasta que vuelvan a hacer acto de presencia las secuelas de la desidia y la poca vergüenza de quienes nos maldirigen y mangonean, estaremos algo mas tranquilos. Es el vergonzoso tributo de sangre que tenemos que ir pagando los que hemos decidido que no nos gusta ir enlatados.

domingo, 8 de marzo de 2009

117.- SEGUNDA SESION DEL FIN DE SEMANA

Se me quedó ayer por montar el cableado del piloto trasero de la Honda. No, no tenía cable para cablear, cosas que le pasan a cualquiera que cablee... Además, me había vuelto en la Honda, que debería haberse quedado en Ronda para cambiarle los zapatos traseros la semana que viene, y además hacía un día precioso, así que ¿para qué me lo voy a pensar dos veces? ¡Andando para Ronda! Como iba a ser un día de poco trabajo hasta me he entretenido en pararme por el camino para hacerle una foto a Zahara de la Sierra con el pantano a sus pies desde el límite de las provincias de Cádiz y Málaga.

De lo que no me he dado cuenta es del barrizal que había en el sitio que he escogido para pararme, y cuando me he dado cuenta estaba medio atascado ¡qué mal van las ruedas de carretera en el barro! Total, dos dedos de barro en cada rueda y en las suelas de los zapatos, que no he conseguido pasar la zona a cero, sino remando ¡qué tiempos aquellos!

La carretera estaba agradabilísima. Tan solo un pero, que he llevado a la benemérita de las motos detrás durante mas de diez kilómetros, y eso obliga a un esfuerzo extra de concentración para no perderse ni un 60, ni un 80, ni un 90 de velocidad genérica. Por cierto, que ellos se pegan unos pasotes de mucho cuidado, porque vi las luces de sus motos por lo retrovisores cuando yo estaba casi al final de una recta de algo mas de un kilómetro, y estaban al inicio; como pensé que eran dos motos "no oficiales" seguí a mi paso, que no lo digo porque no quiero dar pistas, pero es algo más de la genérica, y antes de acabar la recta los tenía pegados a mi espalda. Eso es correr y lo demás es cuento, lo que pasa es que a ver quién les dice algo...
También han salido hoy todos los moteros domingueros y las neveras domingueras, pero eso mas tarde, de manera que por la mañana he disfrutado del paseo con muy poco tráfico.
Había echado un trozo de cable para acabar con el piloto trasero y todo lo que significa (poder acabar de poner el guardabarros, el sillin, etc). El cable se engancha a donde me decía el esquema eléctrico de la moto (ahora que veo la foto, me ha faltado ponerle una brida a esos cables)

se mete por el agujerito que el guardabarros lleva practicado "ad hoc" y se fija con las grapillas que tiene en la parte interior del guardabarros,

se conecta a las dos lamparitas del piloto trasero (a eso no le he hecho fotos) y se fija el piloto al guardabarros con dos tornillo, de forma que queda una cosa así:

A continuación se fija el depósito al chasis con este muelle

y se coloca el asiento, que me lo han tapizado la mar de bien. Es mas cómodo que el de algunas motos modernas, y no quiero señalar a nadie de ojos rasgados, piel amarilla y japo...

Con esto dejo la OSSA por una temporadita, hasta que compre fundas y cables y haga un par de cosas que tengo que hacer con la palanca de arranque.
A continuación le he dado un lavado a la Honda y a la BMW, que estaban un poquito sucias, la primera por la trialera embarrada y la segunda porque la semana pasada le estuvo lloviendo todo el tiempo en Sevilla. Aquí aparecen secándose a la sombrita

Mientras se secaban he seguido quitando pintura a las llantas con un decapante químico, pero hay sitios donde se ha agarrado tan bien que estoy empezando a mosquearme. De todas formas estas no son las que van a ir en negro, sino las dos que tiene puestas, pero mientras las pinto, tendré que usar estas, y ya puestos, pues las dejo en su color natural pero lacadas, como ha hecho Joeseph con la suya.

También he seguido lijando el carenado, pero eso cansa mucho, y hoy hacía bastante calor como para hacer mucho ejercicio físico.

Asi se ha quedado. Tengo que acabar de quitar todo el azul y tambien tengo que reparar algunas pequeñas heridas que tiene, como esta

o como los agujeros que tapé ayer con fibra de vidrio

Esto está resultando mas lento de lo que yo pensaba, pero me aguantaré ¡qué remedio!
La vuelta en la Sprint, que es una maravilla de moto: cómoda, rápida, segura... ¡Lástima de esos defectillos que tiene...! Y, por cierto, el consumo en los últimos 8000 km está en 6 litros. Teniendo en cuenta lo que anda esta moto no está nada mal.

sábado, 7 de marzo de 2009

116.- UN EMPUJONCITO A LA OSSA Y LIJA, MUCHA LIJA.

Uno se piensa que tiene un hijo hasta que entra en su cuarto para decirle algo y se encuentra con esto.

Obviamente, no le he dicho nada porque me ha dejado de piedra. Si ordenase tan bien el cuarto entero como ha ordenado la cama...
La mañana ha amanecido brumosa, y brumosa ha estado hasta que he llegado a Ronda, pero al poco se ha despejado la atmósfera y se ha quedado un día de lo más primaveral. Ademas, había un rebaño de ovejas pastando allí al lado, de forma que la mañana se ha quedado más para sentarse bajo una encina, dejarse acariciar por el sol tocando un caramillo, o escribir una égloga, que para dedicarse a la mecánica, pero ¿qué le vamos a hacer? A trabajar que hay que acabar los proyectos.

Lo primero que he hecho, nada más llegar, como hago siempre, ha sido encender el ordenador para tener música y por si hay que consultar algo, pero hoy, además, le he puesto un teclado lavable que me ha regalado Miguel. Desde luego, para un taller es lo mejor, porque de aquí a nada supongo que estará totalmente negro, como el otro, y eso que apenas si escribo nada en él, pero solo del polvo, la grasa, y algún dedo que cae de vez en cuando, se pone hecho un asco. A ver si se le ocurre regalarme tambien un ratón lavable...

Después, como tengo las tres motos principales bastante bien puestas a punto y solo están a la espera de cumplir kilómetros para las revisiones, me he dedicado un poco a la OSSA. La he subido a la mesa

y me he puesto a montarle cosas: depósito de gasolina, tapa lateral derecha, guardabarros,

tapa izquierda, y matrícula (dudo que esta la pille un radar, con lo que se confirma que Dios le da pañuelos a quien no tiene mocos)

y ahí me he quedado, y no por falta de ganas, sino porque los cables del piloto trasero estaban totalmente hechos polvo, con roturas del aislante cada tres centímetros, pidiendo un par de cables nuevos como el comer, pero, cosa curiosa, no he sido capaz de encontrar un pedazo de cable en toda la casa (obviamente sin hacer una trastada), así que he tenido que dejarlo sin montar hasta el próximo día, que me lleve uno.

Y ahí se queda la OSSA hasta que consiga un pedazo de cable.

Despues de esto me he puesto a lijar el depósito del proyecto BMW roja, y ya he llegado al hueso,

digo al metal, y eso que no quería, porque según me aconsejó JoselitoK100 era mejor no quitar toda la capa de aparejo porque entonces tendría que dar una mano de imprimación fosfatante para evitar el óxido. Pues nada, la daré y santas pascuas. El resultado final, antes de la capa de imprimación fosfatante, que ya la daré la semana que viene si no se ha oxidado aún, es este:

Al tacto es bastante suavito y no parece que tenga bollos, pero ya lo veremos después de la imprimación y el aparejo.
También le he dado un poco de lija al carenado, aunque he visto que tenía dos agujeros a cada lado que no debían estar y los he rellenado con fibra de vidrio (el anterior dueño, por lo visto, no veía bien con los retrovisores y los puso en la parte mas externa del carenado; se le debió quedar como para meterse por los atascos...).

Y ahí se quedó todo. Me he vuelto con la OSSA, y cuando he llegado a Sevilla me he dado cuenta de que tiene poquísima goma trasera (ya lo sabía, claro, pero pensaba que iba a durar algo más) así que mañana me volveré y la dejaré para cambiarla el sábado próximo. Por cierto, el carenado es como la salud: solo se echa en falta cuando no se tiene.

lunes, 2 de marzo de 2009

115.- ¿ME HABRÁ PESCADO EL PERA? Y ESTOS EN VINUESA...

Pues estaré con la incertidumbre unos cuantos días. Y es que estaba avisado, pero ni así. Los últimos días había visto siempre radares en las proximidades de Algodonales; unas veces en un sitio y otras en otro, pero siempre había alguno, y este sábado me parece que me lo he tragado, aunque no sé si a mucha velocidad. Pero vayamos por orden cronológico: salida de Sevilla a las nueve y poco de la mañana. En todas partes se anuncia lluvia. Por si acaso, ya que me asomo a la ventana y no está lloviendo, echo el mono de agua (el guantánamo) en la bolsa de depósito y me pongo unos pantalones de cordura en lugar de los vaqueros. Pongo la bolsa de depósito en la Honda, a la que, por cierto, le he puesto una funda de depósito Bagster para poder llevar algo de equipaje. Como en amarillo no la había, la he puesto negra, que creo que tampoco le queda mal.

Todo muy bien hasta un poco antes de llegar a Utrera, aunque el panorama que se contemplaba en el horizonte era de agua, mucha agua. Unos kilómetros antes de Utrera, como digo, empezó a llover. Nada espectacular, un sirimiri de los que apenas si llaman tu atención cuando vas en cualquier otra moto con un poco de protección, pero en esta... en apenas cinco kilómetros empapado como hacía mas de treinta años que no me mojaba, pero aquellos eran tiempos de Cota 247, casco tipo jet, chaqueta de ante y pantalones de pana, escalofríos, labios morados y dedos meñiques paralizados por el frío, parando de vez en cuando para agarrarse al codo del escape para calentarse las manos mientras una nube de vapor de agua te acariciaba la cara. Afortunadamente, ahora viajo bastante mas preparado, y con el casco integral, el tres cuartos y el pantalón de cordura apenas si me llega a entrar agua, aunque a fuerza de seguir lloviendo, llegué a Ronda con las axilas mojadas, porque eso si, parar para ponerme el impermeable nunca... ¡qué burro que soy!
Despues de quitarme la ropa mojada y encender el ordenador para tener música, me puse a trabajar. No tenía ni muchas ni pocas ganas de hacer nada, pero algo había que hacer, ademas de cambiar de moto, así que me remangué y me apliqué a la tarea: lo primero que quería hacer era cambiarle la cúpula a la BMW. Ademas, este podía ser un día muy bueno para probarla con agua. Para poner la cúpula lo primero que hay que hacer es quitar la vieja. Recuerdo que la última vez que la coloqué hice un invento con tornillos y tacos de plástico de los de pared, que, aunque no muy estético por dentro, me ha funcionado muy bien hasta ahora.

Obviamente no le iba a poner los mismos tornillos, porque tenía los originales, pero la verdad es que estos cerraban mejor la cúpula contra el carenado, impidiendo las vibraciones.
Una vez quitados los tornillos y los restos de los tacos de plástico, solo quedaba enfrentar la cúpula y el carenado y marcar los lugares donde había que agujerear (ya había hecho cuatro agujeros el otro día).

Despues, lo mismo que el otro día: brocas sucesivamente mayores con baja velocidad del taladro y mucho cuidado al perforar.

Y finalmente colocarlo en su sitio. Para mayor seguridad he dejado tornillos de verdad en el centro y en los extremos, que los taquitos originales me dan muy mala espina.

A todo esto, seguía lloviendo. Antes de empezar con la cúpula había pringado de decapante el depósito y el colín del proyecto de moto roja, y claro, al tener que limpiarlos en la pila me puse chorreando, porque el agua seguía cayendo inmisericorde con mi calva (sensor de lluvia que le llaman). Cuando por fin las deje mas o menos limpias de decapante, la pintura seguía sin querer salir por completo, de forma que más o menos se han quedado con este aspecto:

También le di un pequeño repaso de lija al carenado de Bananero, no mucho porque seguía lloviendo a mares, y ademas se me plantea la duda de si lo que estoy quitando es la imprimación o la fibra de vidrio. Preguntaré en el foro a ver si algún entendido en pintura me lo aclara.

Para acabar el día terminé el fileteado dorado de la OSSA tras el correspondiente enmascaramiento con la cinta de vinilo.

Con esto se acaba la pintura del depósito de la OSSA. ¡Qué abandonadita la tengo a la pobre! Voy a tener que darle un buen empujón un día de estos. A ver si para este fin de semana la pongo vestidita y solo a falta de ruedas y cables.
Y con eso se acabó el día. Vuelta a Sevilla con la BMW. A propósito no me puse tapones en los oídos para ver si habían mejorado la aerodinámica y la acústica. La aerodinámica sí que ha mejorado bastante, ya que ahora se me quedan protegidos tambien los hombros, pero la acústica ha empeorado, porque ahora me rompe el aire justo en los ojos y hace bastante mas ruido que antes. Por cierto, volver con esta moto bajo la lluvia es otro mundo. Es que ni me he enterado de que llovía salvo por las gotas de agua en la visera. Igualito que con Maya, que me ha hecho rememorar mi juventud perdida... y vamos a dejarlo que me pongo melancólico y húmedo y no es plan.
Y, a todo esto, me he perdido el paseito a Vinuesa. Ya me contarán y me pondrán los dientes largos.